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Desde marzo de 2001 la Procuraduría General de la República (PGR) y la Interpol-México abrieron una investigación sobre el costarricense Leonardo Patterson por tráfico de objetos arqueológicos gracias a un aviso girado por Interpol-Alemania pero, hasta la fecha, se desconocen cuáles son los resultados.
Leonardo Patterson, quizá el traficante de piezas arqueológicas más activo en México en las últimas décadas, desde hace tiempo pudo haber caído en manos de la justicia del país cuando la policía alemana descubrió una punta de su compleja red de contrabando.
De acuerdo con un documento de Interpol obtenido por EL UNIVERSAL, el 9 de marzo de 2001 el personal de aduanas del aeropuerto de Múnich detuvo a la peruana Delia Podesta Cuadros con una “escultura de piedra color verde” en una de sus maletas.
La mujer, residente en Alemania, al parecer alegó que la pieza era sólo una artesanía, pero una investigación de la policía de Baviera reveló que se trataba de una antigüedad genuina procedente de México, desde donde Podesta Cuadros había viajado hacia Europa. El objeto, “del periodo del preclásico medio de la región de Morelos”, fue valuado en 100 mil dólares (más de un millón de pesos).
“La Interpol-México acreditó que la pieza […] se entregaría a un sujeto de nacionalidad costarricense de nombre Leonardo Patterson”, detalla uno de los documentos de la PGR e Interpol obtenidos por EL UNIVERSAL.
A través de fuentes europeas, este periódico rastreó los antecedentes de Delia Podesta Cuadros. La peruana resultó ser la secretaria particular de Leonardo Patterson y el problema con la policía alemana en 2001 no ha sido su único apuro con la justicia. Actualmente está implicada en un proceso judicial en Perú por delitos contra bienes culturales de esa nación. Desde hace varios años Delia Podesta Cuadros ha colaborado activamente en los negocios del traficante y contrabandista costarricense.
Como ha informado EL UNIVERSAL, parte de la colección de piezas arqueológicas que Leonardo Patterson ha acopiado actualmente se encuentra incautada por la policía alemana.
En ese “tesoro arqueológico”, como ya lo bautizó la prensa europea, hay más de 700 piezas saqueadas de México. El valor del lote de más de mil objetos procedentes prácticamente todas las culturas prehispánicas mesoamericanas y sudamericanas es de más de 100 millones de dólares (aproximadamente mil 23 millones de pesos).
Actualmente las autoridades alemanas no han recibido aún una petición formal mexicana para una posible repatriación de las piezas. En el procedimiento de reclamación por vía judicial tiene que intervenir la PGR en colaboración con Interpol-México para iniciar una investigación contra quien resulte responsable del tráfico, transportación, exhibición y reproducción de las piezas pertenecientes la patrimonio cultural del país.
Desde diciembre del año pasado EL UNIVERSAL ha insistido en la oficina de Comunicación Social de la PGR para saber el estado o los resultados de la investigación supuestamente iniciada en 2001 contra Leonardo Patterson y su secretaria particular Delia Podesta Cuadros, pero a la fecha la Procuraduría o Interpol-México no han ofrecido ninguna respuesta.