Como una forma de conmemorar los 100 años de las primeras excavaciones
realizadas en la Pirámide del Sol, a partir de julio especialistas del
INAH investigarán los usos que los teotihuacanos dieron a una cueva
artificial que se encuentra bajo la estructura.
En un comunicado, el Instituto Nacional de Antropología e Historia
(INAH) recordó que la oquedad fue hallada en 1971, en la Zona
Arqueológica de Teotihuacán (ZAT), de la cual hasta hoy se desconoce el
uso que tuvo durante la época prehispánica.
El espacio fue creado por los propios teotihuacanos, debajo del que
representa uno de los monumentos de mayor dimensión edificados en
Mesoamérica, en cuyo fondo se localizan cuatro cámaras distribuidas en
forma de trébol.
El responsable de este proyecto de investigación y director de la ZAT,
Alejandro Sarabia González, explicó que esta exploración forman parte
de la tercera temporada de trabajo en campo, y tiene como objetivo
precisar los eventos que pudieron suceder al interior de la cueva
artificial, que de acuerdo con fuentes históricas tuvo un uso ritual.
Se trata de una caverna no natural de aproximadamente 90 metros de
longitud, que corre de este a oeste, hecha por los propios
teotihuacanos y que, incluso, ya había sido explorada por grupos del
Posclásico Tardío (900-1500 d.C.), dijo.
Es por ello que, en 1971, cuando el arqueólogo Jorge Acosta la localizó
el contexto ya estaba alterado. De ese año y hasta 1973 el espacio fue
explorado por la arqueóloga Doris Heyden, y desde entonces no se ha
vuelto a estudiar, anotó.
"El objetivo es determinar la serie de eventos que sucedieron en este
espacio, así como obtener elementos que permitan profundizar sobre su
significado y el motivo por el que fue tapada por completo", señaló el
arqueólogo.
La oquedad se localiza en la fachada principal de la Pirámide del Sol,
casi exactamente debajo del centro o cima del gran edificio, y por su
orientación este-oeste se ha establecido que esta cueva tuvo un
carácter sagrado, vinculado con la fertilidad o con el axis mundi de
esta antigua ciudad.
Creencia cuyo origen se remonta hacia el siglo I d.C. y que hace
suponer que la Pirámide del Sol simbolizaba el cerro sagrado que
resguardaba el vital líquido.
Durante estos estudios que se efectuarán a lo largo del segundo
semestre del año en curso, mediante calas y pozos de sondeo, también se
explorará el túnel arqueológico de 224 metros de longitud, que fue
cavado al interior de la gran pirámide a principios del siglo XX.
Este hueco fue elaborado con la finalidad de precisar las dimensiones de su base que consta de 222 por 225 metros.
Otra de las actividades que comprenderá esta investigación arqueológica
será la definición de la secuencia arquitectónica y modificaciones que
tuvo la plataforma en forma de "U" que rodea a la gran pirámide.
Se buscará determinar además la cronología de las tres plataformas
adosadas a la fachada principal del monumento, así como se harán
trabajos de conservación de estos elementos constructivos que cuentan
con acabados en relieve, aplanados y restos de pintura mural.
El INAH recordó que los elementos decorativos ya habían sido atendidos
en la segunda temporada de trabajo, en 2007, por lo que se le dará
seguimiento a esas labores.
La ejecución de estas exploraciones se realizarán como una forma de
conmemoración de los 100 años de las primeras excavaciones en la
Pirámide del Sol, que iniciaron en 1905 y culminaron en 1910, como de
los festejos del primer centenario de la Independencia de México, en el
Porfiriato.
mzr