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El desencuentro del lunes, cuando Marcelo Ebrard no pudo participar en un foro sobre la reforma energética en el Castillo de Chapultepec, es uno más de los que se han dado entre el jefe de Gobierno e instancias culturales: la demolición de 14 casas del Centro Histórico, entre ellas tres consideradas Monumento Histórico, para reubicar a ambulantes, ha tenido enfrentados al INAH y a Ebrard, desde noviembre de 2007. Aunque aún no se aplican sanciones, ya cursan dos denuncias ante la PGR por la demolición de los predios.
Tampoco termina de resolverse el caso de la construcción de la Torre Bicentenario, donde está el Súper Servicio Lomas, creado en los 40 por el arquitecto Vladimir Kaspe. El pleito se remonta a 2007, cuando se anunció la demolición del conjunto, incluido desde 1990 entre los Inmuebles con Valor Artístico del INBA. El juzgado Décimo Primero de Distrito en Materia Administrativa en el DF declaró insubsistente la declaratoria provisional de monumento artístico. Aún así, el INBA dijo que la sentencia no surte efectos legales.
Por su parte, Ebrard calificó de “asunto vergonzoso” la cancelación del foro que se llevaría a cabo en el Castillo de Chapultepec, y al que estaba invitado por los sindicatos organizadores. “Llama la atención que en el momento preciso del foro, en el que estábamos invitados su servidor y otros ponentes de EU y Canadá, se determinó que no se permitiría el acceso ni a medios, ni a su servidor”, dijo en la puesta en marcha del Programa de Empleo Juvenil de Verano. “Está molesto el gobierno federal y su partido, aunque no todos. (Con información de Karla Calderón)