Cristina Urrutia, de Ediciones Tecolote, señala que en la Feria Internacional del Libro en Bolonia, Italia, la literatura mexicana resultó muy atractiva; “antes en el stand mexicano ni se paraban los europeos, ahora compraban porque tenemos algo que ofrecer, ha ayudado el que México haya ganado cuatro premios en tres años en esa feria; dos se ha llevado Petra Ediciones, nosotros ganamos el año pasado y ahora SM ganó una mención con un libro de Alejandro Magallanes”.Las iniciativas independientes van a la par de la labor de las instituciones dedicadas al fomento a la lectura. Tatiana Nogueira, directora de Promoción Editorial y Fomento a la Lectura de la DGP, señala que la literatura infantil ha tomado un gran impulso con el apoyo de estrategias de lectura. Un ejemplo es el Club FILIJ que inauguraron en noviembre pasado y en el que se han inscrito más de 2 mil niños.
En Morelos construyeron una biblioteca móvil llamada Vagabunda que pondrán en marcha el 30 de abril para recorrer todos sus municipios; en Coahuila el promotor principal es el luchador El Literario y en Sonora han creado el programa “Jonrón” que combina la lectura con el beisbol.
Aunque las encuestas de lectura no contemplan a menores de 12 años de edad, por lo cual es imposible contar con cifras precisas posibles sobre el lector infantil, se sabe que las niñas se interesan más por cuentos de hadas y novelas, además de que leen o les leen más que a los niños; mientras que a ellos les gustan historias de animales o de ciencia.
Sin embargo, pese a todos los esfuerzos, la idea de literatura por placer todavía asusta; según las encuestas de lectura. Felipe Garrido asegura que el reto para la literatura infantil y la literatura en general es decidir cómo aumentar la formación de lectores y que no se vincule con la obligación escolar.