ricardo.ceron@eluniversal.com.mxSe imagina poder comer un mango en diciembre, conservar sus aguacates por más de un año, o disfrutar de un mamey en cualquier época del año, sin importar la región en que se encuentre. Eso ahora es posible gracias a una novedosa técnica elaborada por científicos mexicanos.
A partir de un sistema de deshidratación rápido, investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) obtuvieron polvo de aguacate o pastillas de mango con la misma propiedad nutritiva que los productos originales.
A diferencia de los procesos tradicionales de deshidratación que tardan más de siete horas y que se basan en calentar las verduras o frutas, esta tecnología redujo a sólo un par de horas el proceso y también las alteraciones de temperatura y nutrientes. “Con la tecnología que desarrollamos podemos deshidratar 100 kilogramos de aguacate en sólo dos y media horas, y obtener 15 kilogramos de polvo de esa fruta, dado que al quitar la cáscara y el hueso se reduce el peso”, comentó Dimas Jiménez Mendoza, egresado de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) del IPN y quien encabeza este proyecto.
Para llegar a esta tecnología fueron necesarios más de 300 experimentos en un lapso de casi cinco años con la idea de elaborar aguacate en polvo. Sin embargo, para obtener las pastillas de mango sólo se tomaron un año, y para comprimir el mamey han invertido seis meses, porque una vez conocido el proceso tecnológico se hace cada vez más sencillo.
Este proyecto, financiado con 2 millones de pesos por parte del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), ya obtuvo la patente internacional por 20 años para cada uno de sus procesos. Incluso una bebida a partir del aguacate en polvo, miel, tequila blanco, leche y almendra, denominada Agatec, también cuenta ya con protección legal.
“Este tipo de productos son el futuro, por eso le hemos denominado mango del espacio, porque estos alimentos los podrían consumir en viajes espaciales o cuando se va en avión, en lugar de los cacahuates que engordan”, comentó Jiménez Dimas, quien argumentó que el polvo de aguacate contiene colesterol del denominado bueno, que ayuda a prevenir padecimientos cardiacos.
De acuerdo con el investigador, en todos los casos se logró conservar el color, sabor y nutrientes, por lo que representa una alternativa para saborear esos alimentos en cualquier época del año.
Sin embargo, debido a los altos costos de producción, Jiménez Dimas reconoce que serán productos de exportación, dado que el precio de las pastillas o el polvo será considerablemente más caro que el de la fruta o verdura, de aproximadamente 200 pesos por kilo.
“Se está pensando en mercados de países como Rusia, donde no hay este tipo de productos y sucede que transportarlos de manera natural es muy costoso, y se pierde gran parte del envío porque no tienen mucha vida de anaquel”.
Durante los primeros meses de 2008 iniciará la fase de comercialización del aguacate en polvo, para luego dar paso a las pastillas de mango y mamey, aunque Jiménez Dimas aclaró que para vender a gran escala, se requerirá de por lo menos unos 10 millones de pesos adicionales.