• ÁRNICA (Heterotheca inuloides). Se utiliza como antiinflamatorio. Hay rumores de que en Japón y parte de Europa ya se está cultivando árnica mexicana, quizá porque en el Viejo Continente la especie nativa está en peligro de extinción y porque la mexicana es más eficaz• TORONJIL (Agastache mexicana). Se usa como calmante. En estudios con el Instituto Nacional de Cardiología se ha encontrado que tiene componentes que relajan el músculo liso
• CUACHALALATE (Amphipterygium adstringens). La corteza de esta planta se utiliza como cicatrizante, antiinflamatorio e ingrediente de champús, así como para aliviar úlceras gástricas. Japón tiene alrededor de 50 patentes sobre su aplicación. La sobreexplotación ha acabado con bosquecillos de ella
• COPALQUÍN (Hintonia latiflora). Muy bueno para tratar la fiebre, ya que biológicamente es cercano al quino, cuya corteza, la quina, se usa contra la fiebre y la malaria
• ESPINOSILLA (Loeselia mexicana). Esta planta con flor roja se usa mucho como ingrediente de champús, pues da brillo al cabello y evita su caída. Se exporta a Estados Unidos
• TOLOACHE (Datura stramonium). Es uno de los mejores analgésicos. Aplicado a nivel local, alivia el dolor, baja la inflamación y promueve la cicatrización. Hay alrededor de 15 especies, casi todas mexicanas
• LAUREL (Litsea glaucescens). Es muy apreciado como té. Se usa como calmante y para tratar problemas gastrointestinales. Una especie crece en la sierra de Álvarez, San Luis Potosí
• BETÓNICA (Agastache palmeri). Resulta muy eficaz para tratar problemas gastrointestinales, en particular la indigestión y la flatulencia. Es similar a lo que en el centro de México se conoce como toronjil
• GUARUMBO (Cecropia obtusifolia). Se utiliza para tratar diabetes y asma