miguel.angel@eluniversal.com.mxGUANAJUATO, Gto.— El tango ya no sólo está en el gusto de los mayores de edad, ahora interesa a públicos juveniles y tiene nuevas formas de bailarse y disfrutarse.
Seis jóvenes le están dando otro rostro al género a partir de mezclarlo con la música electrónica, lo que ha provocado que esas generaciones, no sólo de argentinos sino de todo el mundo, comiencen a interesarse por este ritmo que tiene en el bandoneón a su instrumento esencial.
Así quedó de manifiesto en el concierto que ofreció el grupo Tanghetto la noche el pasado viernes en la Alhóndiga de Granaditas, en donde la gran mayoría del público asistente fueron personas menores de 30 años, quienes colmaron este escenario cervantino y celebraron tanto las composiciones originales, como los covers que interpretó el grupo: “Enjoy the Silence” y “Blue Monday”, de las bandas británicas Depeche Mode y New Order, respectivamente.
Pese a que los sintetizadores dan un sonido contemporáneo, Tanghetto no pierde la esencia del tango.
Tanghetto es una banda encabezada por Max Masri y Diego Velásquez, quienes formaron la agrupación en el año de 2001.
Max Masri, cabeza del grupo y quien se encarga de los sintetizadores y programación, regresó a su natal a Buenos Aires luego de vivir, durante varios años entre inmigrantes argentinos en Alemania.
Ese auge de la música electrónica en ese país y su nostalgia por algo que creyó que no formaba parte de él, como es el ritmo del tango, detonaron en él esta combinación.
El intenso movimiento de las imágenes proyectadas en el fondo del escenario donde tocan los seis músicos de Tanghetto se asemeja a las propuestas visuales que han realizado otros colectivos que también han mezclado ritmos clásicos con lo electrónico, como pasa con el grupo Nortec en México, cuyos integrantes fusionan el norteño con los sonidos de las computadoras.
Uno de los trabajos mas conocidos de este agrupación, y que fue muy solicitado por el público cervantino fue el del álbum Emigrante, el cual se convirtió en un suceso de ventas.
A principios de 2005 el álbum alcanzó el Disco de Oro y fue candidato para un Latin Grammy en la categoría Mejor Álbum Instrumental.
En este concierto de “nuevo tango”, como ellos le llaman, no hubo el sensual baile que provoca este ritmo sacado directamente de los arrabales bonaerenses; en cambio, los movimientos de cadera, brazos y cabeza de la música electrónica fueron la estampa constante entre los jóvenes que asistieron a la Alhóndiga.
La banda argentina se complementa con músicos como Federico Vázquez (bandoneón), Antonio Boyadjian (piano), Chao Xu (violoncello) y Daniel Corrado (batería).