POSTDAM, Alemania (EFE).— Los efectos socioeconómicos del cambio climático están siendo tan devastadores que la única manera de eludir la catástrofe es inventar una sociedad nueva.“Todos estamos de acuerdo en el diagnóstico: estamos en estado crítico. Hay que crear una sociedad nueva”, dijo ayer el premio Nobel de Física de 1984, el italiano Carlo Rubbia, uno de los 15 nóbeles reunidos en Postdam para debatir, con una treintena de economistas y científicos, las consecuencias del cambio climático. El simposio, inaugurado y auspiciado por la canciller alemana, Angela Merkel, concluirá hoy con la adopción de un memorando para la conferencia sobre el Clima de la ONU el próximo mes de diciembre en Bali.
Rubbia, que aventuró una “revolución energética”, sostuvo que la llave del problema creado por el cambio climático es económica, política, moral y científica, porque no basta con reducir las emisiones nocivas y hay que desarrollar un modelo energético nuevo.
Paul Klemperer, profesor de Economía de la Universidad de Oxford, discrepó de Rubbia en favor de otros modelos, como es la mejora del mercado internacional de emisiones y la creación de cementerios de dióxido de carbono (CO2) .
Rubbia replicó que la creación de un sistema trasnacional de redes subterráneas de almacenamiento de CO2 duplicaría el coste de la energía y plantearía serios problemas de seguridad porque “la cantidad de CO2 que se liberaría en un simple escape bastaría para matar a una persona en minutos”.
El científico mexicano Mario Molina, Nobel de Química en 1995, constató que el cambio climático es un fenómeno global que requiere una respuesta global. “Los países en desarrollo tienen que asumir responsabilidades y el mundo industrializado la obligación de echarles una mano mediante una política de transferencia de tecnología y protagonismo en el mercado internacional de emisiones”.
En términos similares se manifestó en videoconferencia la Premio Nobel de la Paz en 2004, la keniata Wangari Muta Maathai, que criticó la falta de medios de los países en desarrollo para luchar contra el impacto del cambio climático. Maathai reconoció que esa carencia va acompañada de una falta de voluntad política, en su caso, de los líderes africanos, pese a que “África es el continente más vulnerable al impacto ambiental”.
El director del Grupo Internacional sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU, Rajendra Pachauri, dijo que difundirá el mes próximo su cuarto informe con nueva y más detallada información sobre el impacto del cambio climático en regiones y sectores económicos. Merkel, por su parte, evocó los compromisos de la UE en cuanto a la reducción de emisiones de CO2 y defendió la urgencia de llegar a un acuerdo internacional que suceda al Protocolo de Kioto.