Ni están los grandes óleos de Bellas Artes ni los documentos inéditos de la Casa Azul, sin embargo, en la exposición El amor amoroso de una pareja dispar, inaugurada ayer en el Museo del Estanquillo, hay un homenaje a Frida Kahlo y a Diego Rivera a través de las interpretaciones urbanas, lúdicas y críticas de artistas como Emmy Lou Packard, Lola Álvarez Bravo, Rogelio Naranjo y Carlos Fuentes.La exposición —que incluye 54 obras entre fotos, acuarelas y caricaturas de las colecciones de Carlos Monsiváis— se pensó siempre desde una visión distinta a la de otras muestras que rinden homenaje a los pintores, dice Rodolfo Rodíguez Castañeda, director del recinto.
“Aquí no van a encontrar ninguna Frida o Diego en gran formato, pero van a ver lo que esta mujer provoca con su vida y obra a 100 años de su nacimiento. Justo para conocer un poco esas emociones y el interés que ellos despiertan en otros creadores, hicimos esta exposición.”
Tampoco se trata de una muestra extensa, tan sólo ocupa unos metros de la sala para exposiciones temporales del Museo del Estanquillo, en el cuarto piso; es pequeña no sólo en número de piezas, sino también en el formato de las obras y en el espacio, pero no dejaron de incluir una serie de acuarelas originales de Diego Rivera y una lineografía de Frida Kahlo titulada Dos mujeres.
Rodríguez Castañeda asegura que en la exposición, que estará abierta al público desde hoy y hasta el 5 de noviembre, hay otras visiones de Kahlo y Rivera. “Es un homenaje pop por todo el interés que despiertan en otros artistas, esta es una visión urbana, muy lúdica, crítica, dependiendo de la mirada del artista”.
En los cuatro núcleos en los que se divide la exhibición hay fotografía, caricatura, escultura en miniatura y casa de muñecas; hay imágenes reveladoras, como aquella en la que Kahlo y Dolores del Río duermen rodeadas por Rodolfo Usigli, Adolfo Best Maugard y Xavier Villaurrutia, o esa otra de Frida, fechada en 1940, de Canon Vlackten.
Hay rarezas, como una imagen de Emmy Lou Packard en la que Frida abraza a Diego recargada en su cabeza, pero que es una imagen intervenida, porque el Diego que aparece es el dibujo que le hizo Miguel Covarrubias. O aquella caricatura realizada con plumón en una servilleta por Carlos Fuentes, en la que están Rivera, Alfaro Siqueiros, Orozco, Agustín Yáñez y Martín Luis Guzmán.
Para la curadora de El amor amoroso de una pareja dispar, Elizabeth Jaimes, la exhibición “es una mirada diferente, lúdica, con el carácter del museo, con la visión que de antemano imprime el propio coleccionista, porque Carlos es el primer curador cuando las solicita o adquiere para su colección. No hay óleos originales de ninguno de los dos, estamos jugando con la historia de esta pareja dispar”.
El Museo del Estanquillo se ubica en Isabel La Católica 26, Centro.