Doce retratos, 12 testimonios sobre el desprendimiento, sobre el exilio, sobre la diáspora. Tales ejercicios de la memoria constituyen la exposición Literaturas del exilio, que se exhibirá en el Centro Cultural de España del 17 de julio al 30 de septiembre.Textos, obras de arte contemporáneo y de cine documental, son creacíón de una docena de personajes, todos ellos catalanes, exiliados por la Guerra Civil Española.
Juliá Guillamón es el encargado de rastrear las voces del exilio en Francia, Chile o México, de hablar con los involucrados o sus descendientes, como el sociólogo Roger Bartra, hijo de inmigrantes catalanes, o dos de los últimos tranterrados: Ramón Xirau y Martí Soler.
Están también las historias de Eric Cluselles, Teresa Rovira y Cristian Aguadé; Rafaela de Buen, Ana María Prat y Núria Folch; Xavier y Leopold Benguerel; Gloria y Arcadi Artís; Núria Costa y Víctor Hurtado.
Servilletas con firmas, fotografías, carnés, abonos del metro de Buenos Aires, mapas de Cataluña, postales, despertadores, objetos que dan cuenta de la vida fuera de casa, integran la muestra.
Entre las actividades que la complementarán se encuentra la coreografía Hasta mañana, de Mónica Runde, Premio Nacional de Danza de España 2000, y el proyecto musical Vientos y lugares, que fusiona ritmos de México y España.
“El rastro casi ha desaparecido y el exilio es todavía, en muchos sentidos, un mundo por explorar”, apunta Guillamón, quien agrega que “todavía falta por asumir la experiencia del exilio como una vivencia propia, a través de un discurso que lo sitúe y lo acerque a la sensibilidad de nuestro tiempo, lejos de los estereotipos de la resistencia antifranquista y de la transición política, tal como ha sucedido en otros países con otros acontecimientos históricos y otros exilios.”