Mientras que la Presidencia de México invitó ayer, nuevamente, a votar por Chichén Itzá como una de las Nuevas Siete Maravillas de Mundo, el investigador Alfonso Arellano Hernández calificó como una maniobra "político-económica", la propuesta del concurso internacional."Vota por Chichén Itzá. Con tu apoyo este orgullo de México será una de las nuevas siete maravillas del mundo", decía un boletín que hizo circular por internet la Presidencia, con un link que lleva a la urna electrónica de la fundación suiza New Seven Wonders, creadora del concurso, cuyos resultados se conocerán el 7 de julio en Lisboa.
Arellano Hernández, especialista del Instituto de Investigaciones Filológicas y miembro fundador del proyecto La Pintura Mural Prehispánica en México, dijo que en caso de que Chichén Itzá se convierta en una de las siete nuevas maravillas, el INAH enfrentará problemas en materia de turismo. "El propósito de esto es el dinero, porque los extranjeros van a querer subir a la pirámide de Kukul Khán y el INAH va a tener que luchar contra eso; sería algo así como: oye ya gasté mi millón de dólares para que Chichén sea una estrellita más en la lista de los siete. Quiero subir y ya pagué", expresó.
De acuerdo con Arellano Hernández, no es necesario que la zona arqueológica se convierta en una maravilla, ya que Chichén Itzá está catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura.
Recordó que el pasado 21 de marzo, fecha en la que se inició el equinoccio de primavera, dicha zona arqueológica tuvo un gran deterioro, cuyo costo equivale al presupuesto de un año de ese lugar. Tras ese incidente, el INAH prohibió el ascenso a los edificios cercanos y, de manera particular, a la pirámide de Kukul Khán.
"El tiempo y el continuo soporte de los turistas han ocasionado daños a la estructura de edificios como el castillo", mencionó.
Ayer, tras el deslinde de la UNESCO del concurso, los organizadores manifestaron, desde Suiza, que la autoridad de la que gozan "proviene de la gente en todo el mundo que ha emitido ya 50 millones de votos".
Todas las maravillas antiguas han desaparecido, con la excepción de las pirámides de Giza, en Egipto, que aún están en pie, y también hacen parte del grupo de 21 finalistas de las siete nuevas maravillas del mundo. (Agencias)