WASHINGTON/MADRID (EFE).- Al Gore, ex vicepresidente de Estados Unidos en la era de Bill Clinton, fue distinguido ayer con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2007, fallado en Oviedo, España, que se suma a su larga lista de reconocimientos por su lucha contra el calentamiento global.Político demócrata, Gore recibe el premio en reconocimiento a su "decisiva" contribución para sensibilizar a la sociedad sobre los efectos del cambio climático y la necesidad de preservar el medio ambiente.
El ahora ecologista se dijo "profundamente honrado" por la concesión de este galardón. En una nota difundida ayer por su oficina de prensa, Gore señaló que la crisis climática "es una auténtica urgencia planetaria y un reto generacional que requiere soluciones internacionales inmediatas y coordinadas".
Agradeció a la Fundación Príncipe de Asturias y a su jurado que hayan "reconocido este reto importante".
El premio se le otorgó por su "decisiva" contribución al progreso en la solución de los "graves problemas del cambio climático" que amenazan el planeta. El acta del jurado, que fue leída por su presidente, Leopoldo Calvo, subraya que estos conflictos "hacen necesaria la cooperación internacional para su solución".
Además, destaca "los grandes méritos" de Al Gore, "un hombre público que, con su liderazgo, ha contribuido a sensibilizar a sociedades y gobiernos de todo el mundo en defensa de esta noble y trascendental causa".
El jurado incide, asimismo, en que al premiar "a un ciudadano tan destacado" se pretende reconocer "también la labor de todas aquellas personas e instituciones que están trabajando en la misma línea contra el calentamiento global".
Gore, cuya candidatura fue propuesta por varias personalidades e instituciones culturales de todo el mundo, entre ellas varias universidades, se impuso en las rondas finales a la organización Intermon, el Instituto Universitario Europeo, la Organización Meteorológica Mundial y el economista británico Nicholas Stern.