W ASHINGTON (Notimex/EFE).- Científicos de la Agencia Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) utilizan desde ayer un cenote, en el estado mexicano de Tamaulipas, como centro de prácticas de un robot con el que esperan explorar Europa, una de las lunas de Júpiter, reportó The Washington Post .El aparato, de 2.5 metros de diámetro, tiene el nombre oficial de DepthX (un acrónimo con las iniciales en inglés de Explorador Profundo Freático Termal), pero su apodo, más simpático, es Clementine, e inició ayer sus zambullidas en la fosa El Zacatón.
Durante las próximas dos semanas Clementine explorará en el fondo del cenote El Zacatón, ubicado a las afueras del puerto de Tampico, un área nunca antes alcanzada por humanos, de acuerdo con el diario.
El Zacatón, de 95 metros de diámetro y 305 de profundidad, es un hoyo originado por el colapso del techo de una caverna en terreno calcáreo y está lleno de agua.
Hay muchas fosas similares en la península de Yucatán, pero fuera de ella sólo hay unas pocas, en el municipio de Aldama, en Tamaulipas, que por su geografía ahora son tema de estudio para los científicos estadounidenses.
El cenote es considerado el depósito de agua perfecto para probar las capacidades de Clementine con miras a la misión final, que se estima podría tomar 30 años más para concretarse.
"Estamos aprendiendo a explorar Europa explorando primero un cenote mexicano", señaló al diario John Rummel, un científico del departamento de Astrobiología de la NASA.
Clementine cuenta con 50 sensores de sonar que le permiten "percibir" la topografía, sensores de temperatura, y es capaz de "saborear" el agua para detectar cambios en el oxígeno y otros componentes.
Todos estos procesos ayudan al robot a determinar por sí solo qué muestras de materia debe tomar y cómo volver a su punto de partida.
Para esta función, el robot utiliza una supercomputadora que le permite crear su propio mapa tridimensional del entorno que lo rodea y actualizarlo constantemente.
Con evidencias de tener líquido en su superficie y fuentes de energía térmica, los científicos consideran Marte "uno de los blancos potenciales más probables para hallar vida" más allá de la Tierra, apuntó Peter T. Doran, científico de la Universidad de Chicago.
Clementine es parte de un proyecto denominado Deep Phreactic Thermal Explorer (Explorador Freático Térmico Profundo o DepthX, por sus siglas en inglés), a desarrollarse los próximos tres años con un costo de cinco millones de dólares.
Los científicos esperan que la profundidad de El Zacatón permita poner a prueba el desempeño del robot de una tonelada, que de lejos se asemeja más a un pequeño automóvil o a una naranja aplastada, cuya característica principal es su casi total autonomía.
El proyecto DepthX, en el cual la NASA gastará 5 millones de dólares en tres años, continuará con la exploración, el año próximo, del lago Bonney, en la Antártida, con un ambiente que los científicos de la NASA consideran más parecido al del satélite jupiteriano Europa.
Los científicos creen que, como en el lago antártico, en Europa podría haber agua atrapada bajo una gran capa de hielo de más de nueve kilómetros de espesor.