P lacer de ser, adrenalina pura y libertad, tales son las sensaciones que lectores de EL UNIVERSAL online , que participaron en la instalación que realizó el domingo pasado Spencer Tunick en el Zócalo de la ciudad de México, describieron en un foro virtual.En sólo cuatro horas, de las 10 de la mañana a las dos de la tarde, el espacio ya registraba más de 27 mil visitas y recababa casi 500 experiencias de hombres y mujeres que pa rticiparon en la instalación.
Hubo mujeres a las que la experiencia les cambió la vida, pues aprendieron que "somos iguales, que ningún cuerpo es perfecto y que no tiene que serlo".
A pesar de que la gran mayoría de los participantes destacó el carácter positivo y liberador de la obra, hubo voces en contra, que lo consideraron "un mitin vulgar". Los reclamos contra la mala organización se dejaron sentir en algunos testimonios, sobre todo por el pésimo sonido y por el caos que imperó en la última toma, donde sólo participaron mujeres.
Jorge Alberto, a nombre de todos los hombres que no sacaron el celular para fotografiar a sus compañeras, les solicitó perdón: "A todas esas mujeres (incluyendo a mi hermana y a dos amigas que me acompañaban), una enorme disculpa".