Zócalo significa pedestal, eso lo descubrió Spencer Tunick, y tal es el uso que este fotógrafo neoyorquino pretende darle a la gran plaza en donde se concentra simbólicamente no sólo el poder religioso, el político y el social, sino también la historia de México.Este 6 de mayo el Zócalo será un pedestal para una obra de arte en la que, por decisión de su creador, no saldrá el monumento colonial más importante de América: la Catedral Metropolitana.
A decir de Mireya Escalante, asistente y representante de Tunick en México, la decisión nada tiene que ver con causas religiosas. Desde hace cuatro años, cuando Tunick inició los trámites para hacer su instalación en México, pensó en el Zócalo, pero no en la Catedral.
En opinión del padre Felipe Galicia, sochantre de la Catedral -y a reserva de lo que pueda decir la Arquidiócesis-, no existe ningún problema con que afuera del edificio colonial se realice una obra de arte. Calcula que a las 8:30, hora de la primera misa en el templo, ya habrá acabado la instalación, por lo que no habrá problemas de ingreso para los feligreses. Y en caso de que la hubiera, las autoridades -como en otras ocasiones-, avisarían.
Por lo pronto, Tunick parece ostentar el don de la ubicuidad. Si bien Escalante ha confirmado que el artista se encuentra en Nueva York, ayer hubo rumores de que había acudido con los miembros de los 400 Pueblos. Incluso se habló de una supuesta conferencia de prensa en la Secretaría de Gobernación para hablar sobre el tema.
Escalante afirma que el neoyorquino ha investigado a fondo la importancia del Zócalo. Su idea original contemplaba a la bandera nacional ondeando sobre cuerpos desnudos, sin embargo, acota que el gobierno federal no dio el permiso necesario argumentando que el reglamento es muy estricto.
Por su parte, el gobierno local ha manifestado su apoyo al proyecto. Ayer, el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, dijo que su gobierno respeta la libertad artística y, como este caso, puede haber otras iniciativas. Aclaró que al autorizar la toma de esta foto no tiene el objetivo de enfrentarse con la Iglesia católica o con grupos conservadores, sino abrir a la ciudad de México a este tipo de manifestaciones plásticas.
La organización de esta actividad va de acuerdo con lo planeado. Sin atreverse a dar cifras, los organizadores afirman que de acuerdo con las personas registradas se espera una asistencia mayor que la de la instalación de Tunick en Barcelona (7 mil personas). Participarán 100 voluntarios de la UNAM, entre 20 y 30 personas de producción, además de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Secretaría de Cultura del Gobierno del Distrito Federal, que a decir de Escalante cuentan con una gran experiencia en el manejo de eventos en el Zócalo, desde artísticos hasta políticos.
Aún se desconoce cuántas calles a la redonda estará cercado el Zócalo la madrugada del domingo. Los participantes que lleguen en carro podrán estacionarlo en las calles del Centro Histórico y a todos se les indicará la ruta de acceso. Los reporteros ingresarán por otra calle y tendrán un lugar de observación, pero no estarán a nivel de piso.
Durante el breve lapso en que posarán desnudos sus pertenencias estarán seguras. Sobre la plancha no habrá otra persona que no sea organizador o participante.
Lo que no se podrá impedir es que personas hospedadas en los hoteles aledaños a la plaza puedan observar. Si bien existe la posibilidad de que se tomen fotografías, éstas serán falsas con respecto a la del artista. Escalante afirma que en ningún país de todos en los que ha trabajado Tunick se han tomado fotografías ajenas al trabajo del artista y espera que México no sea la excepción. (Con información de Ella Grajeda)