MADRID (EFE).- Las voces del lejano Macondo se expandieron ayer por el cielo de Madrid, entonadas por escritores, actores y políticos que prestaron su piel a los personajes de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez.La Casa de América de Madrid abrió sus puertas para rendir homenaje al autor colombiano que hoy festeja su 80 aniversario.
El territorio mítico de Macondo, habitado por una saga de personajes irrepetibles, comenzó así a esparcirse por Madrid muy de mañana cuando la vicepresidenta primera del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, pronunció las frases iniciales de la obra.
A la vicepresidenta española le siguieron las secretarias de Estado para la Cooperación Internacional, Leire Pajín, y para Iberoamérica, Trinidad Jiménez.
Leer a Gabriel García Márquez es "un placer al que uno no se puede negar", declaró la embajadora colombiana en España, Noemí Sanin.
A la lectura se sumaron a lo largo de la jornada representantes del mundo del cine, como Marisa Paredes, el cineasta colombiano Sergio Cabrera y su compatriota el escritor Jorge Franco.
Cada lector dispuso de 15 minutos, equivalente a siete páginas de la novela, para completar las 16 horas calculadas de la lectura completa de Cien años de soledad.