Un empleado de una compañía de mudanzas y su suegra fueron arrestados por presuntamente robar dos dibujos de Pablo Picasso de un apartamento tras la muerte de su dueño.
Los dibujos, de una guitarra y una mandolina, valían más de 60 mil dólares y eran parte de una extensa colección de obras de arte de William Kingsland, quien murió en marzo, dijo el Departamento de Investigación municipal. Los arrestos fueron hechos el jueves.
La oficina del administrador público de Manhattan, que maneja el patrimonio de fallecidos que no dejan testamento o herederos, contrató a una firma de consultoría para que revisara la colección de Kingsland.
La consultora fotografió las dos obras cubistas del maestro español el 26 de abril, y las incluyeron en un catálogo mostrado a representantes de galerías de arte y casas de subastas.
El trabajador de mudanzas, Nahum ''Nino'' Kohen, fue contratado en mayo para trasladar artículos del difunto a un depósito para su remate. La oficina del administrador público se percató de la desaparición de los Picassos en junio.
''No sólo están acusados de robarle a sus propios clientes, sino (de robarle) a un muerto'', dijo en un comunicado la comisionada del Departamento de Investigación, Rose Gill Hearn. ''Robar en el trabajo no es un beneficio adicional''.
Kohen, de 38 años, fue acusado de robo impulsivo de objetos de gran valor y posesión de propiedad robada. De ser hallado culpable, podría pasar hasta 15 años en prisión. Ori Lellouch, de 56 años, fue acusada de posesión criminal de propiedad robada y podría ser condenada a un año de cárcel.
El abogado de Kohen dijo que su cliente no robó los dibujos de Picasso enmarcados, de 30 por 30 centímetros, y que estos ya fueron recuperados.
''Nahum Kohen es absolutamente inocente de esos cargos, y esperamos que esta grave injusticia pueda repararse tan pronto como sea posible'', dijo el abogado Roger Stavis.
Agregó no saber quién representaba a Lellouch, y no se halló un número telefónico listado bajo su nombre.
mgg