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Estudian a las arañas urbanas

Huéspedes en casi todo hogar, estos animales han convivido desde siempre con el hombre; ahora, mediante un estudio, se ha determinado qué especies habitan en el DF y cuáles son un riesgo para la población
Jueves 18 de mayo de 2006 El Universal

Aunque todas las arañas son venenosas, muy pocas son realmente de peligro. Entre éstas se cuentan dos especies urbanas: la Loxosceles o violinista, y la Latrodectus mactans o viuda negra, asociadas con viviendas, y cuyos respectivos venenos sí pueden matar a un ser humano.

La araña violinista, parda o café, tiene en el caparazón una mancha oscura semejante a un violín; es de clima tropical y habita en estados como Morelos, Oaxaca, Veracruz y Guerrero (algunas de las casi 40 especies que hay en México son endémicas, como la Loxosceles tehuana, única de Oaxaca y Puebla).

La viuda negra, de color negro brillante, tiene en la parte inferior del abdomen una mancha roja en forma de relojito de arena. Habita en todo el país, incluyendo la zona metropolitana del DF. Puede vivir en recovecos, esquinas y detrás de enseres que no se mueven mucho, donde teje una tela que es una maraña de hilos (de ella cuelga la hembra boca arriba).

César Gabriel Durán-Barrón, investigador del Instituto de Biología y especialista en arañas que viven en la ciudad de México, señala: "El veneno varía según la especie. Por ejemplo, el de la violinista es un concentrado necrótico llamado esfingomielinasa D2 que destruye las células del tejido, ocasionando una especie de gangrena, así como insuficiencia renal y muerte en casos extremos".

Además de lesiones cutáneas, su sintomatología incluye escalofríos, fiebre, orina con sangrado, fatiga, ictericia, dolor de articulaciones, náuseas y salpullido.

En cambio, el veneno de la viuda negra, considerado 15 veces más potente que el de una víbora de cascabel, es neurotóxico, es decir, ataca el sistema nervioso y puede causar la muerte en niños y ancianos.

Sus síntomas son espasmos abdominales, adormecimiento de extremidades, sudoración y salivación excesivas, taquicardia, bradicardia (latidos del corazón más lentos) y náuseas.

En 10 delegaciones políticas

En su trabajo de investigación "Diversidad de arañas asociadas a viviendas de la ciudad de México", Durán-Barrón reporta que, de mil 196 arañas colectadas en la zona metropolitana, sólo una era violinista. Fue hallada en una casa de Santa Úrsula, a donde -cree- llegó proveniente de una casa de descanso de Cuernavaca.

Sin embargo, debido a la amplia distribución de esta especie en el país, no descarta la posibilidad de que la araña violinista arribe a viviendas de otras delegaciones como polizonte en maletas de viaje o junto con plantas o frutos de otros estados.

En el estudio que Durán-Barrón realizó en 10 delegaciones políticas del DF, y seis municipios del estado de México, se colectaron 63 especies de arañas que viven o están asociadas con viviendas urbanas.

"La especie más abundante o común es la araña patona (Physocyclus globosus). En total se juntaron 590 ejemplares de todas las viviendas. Esta especie no representa ningún peligro para la salud de las personas, ya que sus estructuras inoculadoras de veneno (quelíceros) son tan pequeñas que difícilmente pueden penetrar la piel humana", apunta.

Otra que tuvo mucha presencia, con 108 ejemplares colectados en las delegaciones Coyoacán, Tlalpan, Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc, Álvaro Obregón y Gustavo A. Madero, y en cinco municipios del estado de México, es la Steatoda grossa o falsa viuda negra (la sintomatología de su veneno es parecida a la que causa el de Latrodectus mactans, pero menos severa).

Seis nuevas especies

El especialista señala en su trabajo de investigación en qué microhábitat vive cada especie de araña urbana dentro del hábitat general (la vivienda): armarios, debajo de camas, atrás de cuadros colgados, en calentadores, cocina, cuarto de lavado, etcétera.

"En promedio -comenta- habitan cinco especies en cada casa."

Asimismo descubrió seis nuevas especies no registradas científicamente, pertenecientes a las familias Anyphaenidae, Filistatidae y Salticidae.

Aunque la mayoría de las arañas no representa un riesgo para la salud de las personas, Durán-Barrón considera necesario que la gente conozca cuáles arañas urbanas son inofensivas y cuáles pueden provocar algún daño.

De ahí que, en colaboración con la doctora Tila María Pérez Ortiz, directora del Instituto de Biología y curadora de la Colección Nacional de Ácaros, ya elabore una guía ilustrada, con fotos e información de su biología y ecología. (Fernando Guzmán Aguilar)



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