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Estaciones de tren, patrimonio en el abandono


Lunes 01 de mayo de 2006 Sonia Sierra | El Universal

A lo largo de los 24 mil kilómetros de vías férreas que tiene México existen aproximadamente 2 mil 700 estaciones. Muchas eran tan sólo paradas; más de mil cuentan, aún hoy, con edificio.

Existen 489 edificios que fueron estaciones con valor histórico, artístico, cultural y arquitectónico. La situación de esas estaciones está recogida en el Catálogo de Estaciones Ferroviarias, realizado por el Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero, que pretende llamar la atención sobre un patrimonio arquitectónico fundamental para el país.

Ante la privatización de los Ferrocarriles Mexicanos, entre 1993 y 1995 fue realizado el Censo General de Estaciones Ferroviarias, con el fin de establecer la situación de los edificios.

El estado de conservación en que encontraron las estaciones es muy variable, mientras que de algunas sólo se conservan ruinas, otras estaban ocupadas por vacas y en ciertos casos hubo mantenimiento que permitió su conservación.

En el estudio se incluyen las estaciones construidas entre 1869 -año en que se levantó la de Puebla, que es la más antigua- y 1950. En el siglo XIX fueron levantadas alrededor de 10, y en la primera mitad del siglo XX se hicieron cerca de 500.

Hay casos singulares como el de La Candela en Nuevo León, que fue hecha para generar un pueblo alrededor, pero que no pasó de ahí. Otras respondieron al capricho de un gobernador, del hacendado o del concesionario.

Hubo estaciones hechas copiando un original, es el caso de las que están entre Orizaba y Veracruz.

Algunas respondían a tradiciones del lugar, esto se dio en Oxkutzcab, en Yucatán, estación que se levantó con piedra a la usanza maya; data de los años 30.

La estación Navojoa la vieja, en Sonora es un edificio cubierto de bugambilias moradas, una de las mejor conservadas en todo el país, gracias a que en él se quedó a vivir la viuda del jefe de la estación, quien se hizo cargo de su mantenimiento.

Las estaciones rurales mejor conservadas son la de San Martín Puebla, muy al estilo inglés; las de San Luis Potosí, hechas en cantera; las de Yucatán, con diseños adecuados para el clima.

En contraste, en las grandes ciudades las estaciones han sufrido numerosas alteraciones, es el caso de la ciudad de México, donde se conservan por ejemplo Contreras, Julia, Buenavista y La Villa.

Buena parte de las estaciones de México, que en promedio se encuentran a 10 kilómetros de distancia, fueron concesionadas por los Ferrocarriles Nacionales a mediados de los años 90. Muchas de ellas no lo están; permanecen en el olvido y por no usarse son las que se encuentran más afectadas. El abandono está acabando con esos edificios.



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