Itinerario Político
Ricardo Alemán
El Universal

Viernes 20 de junio de 2008



En el Itinerario Político del pasado 2 de junio dijimos que intramuros del PRD se gestaba un reacomodo de grupos cuya meta era “arrebatar” la consulta petrolera a Andrés Manuel López Obrador.

Expusimos: “La causa petrolera ya no será de López Obrador sino del PRD. ¿Y de quién es hoy el PRD? Pues de Los Chuchos y del clan Cárdenas...”. Luego dijimos: “Una vez que le arrebataron el partido a AMLO, le empezaron a quitar los instrumentos de la popularidad, como consulta petrolera”. Y que el más aventajado en esa nueva popularidad era nada menos que Marcelo Ebrard, el jefe de GDF.

Y en efecto, hace apenas unas horas quedó claro que Los Chuchos —nuevos jefes del PRD aliados a Cárdenas— hilaron fino para arrebatar a AMLO la iniciativa de la consulta popular petrolera. Y lo que había en el fondo era el secuestro político de la imagen del ex presidente que expropió el petróleo, lo que no fue tolerado por los Cárdenas, que se negaron a que López Obrador se apropiara de esa herencia simbólica —con fines politico-electorales—, lo que explica la reciente alianza con Los Chuchos. Y con esa alianza dejaron en el terreno institucional del partido amarillo la organización de la consulta.

Pero al inicial reacomodo de fuerzas en el PRD le siguió un inédito que cambió por completo la correlación de fuerzas en ese partido y que en adelante podría marcar no sólo la ruta del partido, sino el trazo de lo que pudiera ser el grupo hegemónico en las elecciones federales de 2009 y las presidenciales —también federales—, de 2012.

Es decir, a la alianza entre Los Chuchos y la dinastía Cárdenas se sumó un factor fundamental: el de Marcelo Ebrard, jefe del GDF y cuyos tentáculos de poder y dinero son determinantes para todo intento de proyecto político. Y ante el asombro de propios y extraños, esa nueva alianza hizo posibles dos milagros, que están a la vista de todos y que son la más importante señal del nuevo tiempo perredista.

Primero, que algunos gobernadores del PRD, como los de Guerrero, Chiapas, Michoacán y Baja California —que se habían negado a realizar la consulta—, repentinamente parecieron atacados por el bicho de la amnesia, y decidieron salir, juntitos, a anunciar que sí habría consulta petrolera en los bastiones amarillos. Bueno, una consulta patito. ¿Por qué patito?

Pues porque oficialmente ningún gobierno deberá meter la mano, a riesgo de que se la corten, políticamente, claro. Y segundo, porque no será una encuesta abierta a todos los ciudadanos, porque la pregunta la harán los señores del PRD, la logística será preparada por los mismos amarillos, quienes la calificarán, la contarán, cantarán los resultados y… todo eso que muchos se imaginan. Sí, el que hace la regla, hace la trampa. Y los señores del PRD harán no sólo la regla, sino la propia consulta. ¿Y existe alguien que ponga en duda que harán la trampa?

Y segundo milagro, que quienes siguen con cuidado la cosa política mexicana confirmaron la validez del viejo refrán de que “una imagen dice más que mil palabras”. Es decir, lo mismo vimos inéditos que notables ausencias. ¿Cuáles fueron los inéditos? El más llamativo, esa pareja histórica que mostró juntos el fundador del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas, y el jefe de gobierno del DF, Marcelo Ebrard. ¿Y eso qué tiene o qué tendría de extraordinario?

Casi nada. Que son muchos en el PRD los que no olvidan que durante el nacimiento del partido y en sus primeros años, Ebrard era brazo operativo de la persecución oficial contra el perredismo. Mientras parece irreconciliable la relación de Cárdenas con su otrora “hijo pródigo” —AMLO—, Los Chuchos dejaron para mejor momento su otrora guerra contra la familia Cárdenas —que siempre les cerró el paso a la dirigencia del partido—, en tanto que el propio Cárdenas parece olvidar que la llegada de Ebrard al GDF significa la gran derrota ideológica del PRD.

AMLO fue el gran ausente, con todo su grupo —no apareció Alejandro Encinas—, en tanto que algunos de sus aliados, como la corriente de Dolores Padierna, rechazaron que la consulta sea del PRD, ya que “en realidad es la consulta de Los Chuchos”.

Marcelo va por todo, lo muestra la encuesta de EL UNIVERSAL, en donde se ve que ya alcanzó a AMLO en las preferencias. Y tan va por todo, que hasta metió las manos en Alternativa Socialdemócrata. Sí, son abundantes las evidencias de que el jefe del GDF pretende una participación accionaria en ese partido, y que para eso habría comprado votos para la asamblea del domingo venidero en Alternativa. ¿Para qué quiere Marcelo un partido como ese? Esa es “la pregunta”.



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