Itinerario Político
Ricardo Alemán
El Universal

Viernes 13 de junio de 2008



Si finalmente se confirma la percepción social —ya generalizada— de que entre otras razones la guillotina cayó sobre Santiago Creel debido a que intramuros del PAN pretendieron bajarlo de la adelantada lucha sucesoria, son muchos los indicios de que a los autores intelectuales les podría salir “el tiro por la culata”. ¿Por qué razón?

Parece elemental, ya que si bien es cierto que el golpe lanzado contra Creel lo saca del escaparate del primer nivel del poder —cuando hace no mucho era lo más cercano a un cadáver político—, también lo es que fue convertido en el primer mártir político del gobierno de Felipe Calderón. Y para esa caprichosa percepción social que igual construye y destruye imágenes y popularidades, la victimización política siempre produce dividendos harto rentables.

Y el que mejor conoce esa historia, porque precisamente fue víctima de la guillotina nada democrática y harto cuestionable del entonces primer panista Vicente Fox, es nada menos que Felipe Calderón, a quien la voz popular, tirios y troyanos, señalan como el “César” que habría ordenado la decapitación de Creel. De resultar cierta la percepción popular, estaríamos ante una más de las paradojas de la siempre impredecible política mexicana: que a Creel le aplicaron la misma fórmula que en su momento convirtió en víctima del autoritario poder presidencial nada menos que a Felipe Calderón.

Con la salvedad de que la orden habría venido del propio Calderón. Más aún, si existen dudas, el refranero popular lo resume inmejorablemente: “El que a hierro mata... a hierro muere”. Otra modalidad posible: “Le dieron una sopa de su propio chocolate”. A Santiago Creel, claro.

Pero si la historia se repite —y por lo menos en una parte se cumple la vieja conseja—, tendremos que reconocer que es posible que también se repita en la construcción de una candidatura presidencial. Es decir, que son muchas las posibilidades de que Creel resulte ganancioso del lance que pretendió eliminarlo de la contienda del 2012; lance que, por cierto, no son pocos los que ven las huellas por los rumbos de la casona de Cobián.

Y es que para nadie es un secreto que según las más recientes encuestas —todas, en mayor o menor medida así lo reportan—, Creel es el más aventajado de los pretensos panistas rumbo al aún lejano 2012. ¿Por qué razón se produce ese fenómeno? Y la interrogante debe ser analizada a partir de una realidad contundente: que Santiago Creel, es víctima de un boicot impuesto por las televisoras, a partir de que fue uno de los responsables —si no es que el más importante— en echar abajo la llamada ley Televisa.

La respuesta a esa interrogante es que de suyo, el hoy senador Creel entra ya al octavo año consecutivo de campaña presidencial, y a pesar de los altibajos en su carrera política, de un muy cuestionado papel como secretario de Gobernación, de haber sido derrotado por Felipe Calderón en las internas del PAN por la candidatura presidencial, es un político con capital mediático propio. Pero además, a ese capital político se debe sumar que fue bien visto en distintos sectores sociales ese gesto de mea culpa frente a su descalabro presidencial y la pelea que encabezó contra las televisoras, en especial Televisa.

Esa postura del político débil frente al poderoso imperio de la televisión le ganó buenos dividendos, así como le ganará otros que desde el poder de su propio partido lo hayan convertido en víctima precisamente de lo que se quejó el propio Calderón: el autoritarismo presidencial.

Tampoco podemos olvidar que la popularidad y aceptación de Creel como el panista más aventajado en la lucha sucesoria se ha producido a pesar de que en la práctica es un político perdedor. No es asunto de malquerencia, ya que en los hechos se debe reconocer que no ha ganado ni una sola elección en las que ha competido. Fue diputado federal no por la figura de mayoría, sino plurinominal; cuando fue aspirante a jefe de Gobierno fue derrotado por Andrés Manuel López Obrador, y ante Calderón perdió la interna de su partido; en tanto que llegó al Senado también como plurinominal.

Y frente a esa situación, resulta aún más interesante la pregunta: ¿Entonces por qué mantiene su capital político? Porque a pesar de todo es un político carismático, y porque ha estado en el candelero durante ocho largos años.

Y hoy podría estar aún más al frente ya no sólo de un proyecto de partido —porque queda claro que está pagando la purga de la derrota política—, pero puede regresar a su origen: el de la sociedad civil. Es decir, se puede convertir en un candidato presidencial sin partido e itinerante, que pudiera ser “cachado” por alguna de las muchas formaciones políticas que en 2012 estarán detrás de las mujeres y los hombres populares. Y claro, la popularidad se cultiva, se alcanza mediante muchas fórmulas, pero la inteligencia y la sensatez llegan por otros carriles. Y si, lo que natura no da, la política no presta. Al tiempo.

En el camino

Una buena noticia para José Gutiérrez Vivó —creador de los noticieros matutinos de radio— cuando un colegiado judicial resolvió a su favor el amparo en revisión contra la familia Aguirre, concesionarios de Radio Centro. Como todos saben, los Aguirre adeudan a Vivó 25 millones de dólares, que según la sentencia del colegiado deberán ser pagados al creador de Monitor. Pero los Aguirre no se quedarán con los brazos cruzados, sobre todo porque las nuevas demandas de Gutiérrez Vivó son por 83 millones de dólares. El pleito va a seguir y la victimización de Gutiérrez también. Y es que, según él, su ruina económica y moral es culpa de todos, claro, menos de él. ¿Dónde hemos escuchado eso… dónde?

aleman2@prodigy.net.mx



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