Itinerario Político
Ricardo Alemán
El Universal

Viernes 23 de mayo de 2008



Alcocer: ¡Va, porque va!

Beltrones: “de lo perdido, lo que aparezca”

Su “delfín” estará en el Consejo. Allí será el jefe

Todos saben que Jorge Alcocer Villanueva posee la paternidad intelectual de la cuestionada reforma electoral que gustosos aprobaron casi todos los partidos políticos y que, les guste o no, quieran o no, lo acepten o no, significó un severo retroceso para la democracia electoral mexicana.

Todos saben que se hicieron los ajustes legislativos necesarios, a modo, para que Alcocer Villanueva entrara, a como diera lugar, al Consejo General del IFE. En realidad, Alcocer iba destinado a la presidencia, pero un poderoso veto de última hora lo dejó fuera.

Todos saben que el ex comunista —fundador en el desaparecido PC del emblemático grupo de los Búfalos; el mote porque estudiaron en la Universidad de Búfalo— es usuario frecuente del trapecio político, que lo mismo lo llevó de izquierdista a “porfirista”, luego a “labastidista”, para de ahí dar un salto mortal que lo convirtió en “calderonista” y, en tiempos recientes en “manlista”. Todo un profesional del trapecio.

Pero también todos saben que Jorge Alcocer es —además de una inteligencia poco común— uno de los políticos que más conoce sobre la materia electoral. Es, debemos insistir, el “padre de la criatura”, de ese engendro electoral que hoy regula las elecciones federales mexicanas. Y claro, por si hiciera falta, Alcocer también es el “hombre de Manlio” para el IFE.

En realidad lo más importante, de todo lo anterior, es que Alcocer Villanueva fue, es y será parte fundamental de un proyecto político rumbo a 2012. Nos referimos al proyecto del PRI para regresar al poder presidencial, en términos generales, y de manera específica al proyecto personalísimo de Manlio Fabio Beltrones para convertirse en aspirante presidencial en las elecciones federales de 2012.

Y para tratar de entender lo anterior, debemos tener claro que luego de la segunda debacle consecutiva del PRI —de las derrotas de 2000 y 2006 y amparados en su calidad de partido “fiel de la balanza”—, en el tricolor finalmente pareció prevalecer la sensatez y un puñado de estrategas como Manlio Fabio Beltrones, Beatriz Paredes y Enrique Peña Nieto entendieron que una afortunada combinación de hechos políticos los habían colocado, literalmente, en una alineación política ideal. Es decir, frente a la posibilidad real de regresar al poder.

Hoy nadie sabe quién será el candidato del PRI a la contienda presidencial de 2012. Pero lo que muchos sí saben es que desde el Congreso y a través de la llamada Reforma del Estado, el PRI en realidad inició un proceso de remodelación del edificio legal que regula los procesos electorales, para dar forma a una nueva escalera que le permita al PRI regresar al poder. ¿De qué estamos hablando?

Muy fácil, que con las reglas electorales aprobadas en 1996, un buen nivel de independencia en el IFE y una aceptable fiscalización en los partidos, era imposible para el PRI y para su versión moderna, el PRD, acceder al poder. El PRI y el PRD requerían —y lo consiguieron— secuestrar al IFE si es que querían acceder al poder presidencial. Por esa razón echaron abajo la mejor ley electoral que ha existido en México y convirtieron al IFE en una institución subordinada al Congreso, que no es otra cosa que subordinado a los partidos; a los candidatos presidenciales.

Y en esa estrategia, el papel del padre de la reforma es fundamental para el PRI. Sí, para el PRI es indispensable que Jorge Alcocer se convierta en consejero del IFE, aunque no sea como presidente. Eso en realidad pasó a segundo término. Lo fundamental es que el PRI requiere dentro del órgano dizque autónomo, que dizque es el IFE, a su hombre de confianza. Y ese hombre es nada menos que Alcocer. Ahora la pregunta es obligada. ¿Por qué Alcocer quedó fuera del IFE, y claro, de la presidencia?

No entró en la primera oportunidad, primero, porque alguien no hizo bien su trabajo y no se reformó previamente la norma para que pudiera aspirar a consejero, a pesar de que había sido dirigente de un partido político. Segundo, por razones de imagen, ya que muchas voces se alzaron contra ese insulto de convertir en presidente del IFE al creador de la reforma. Es decir, crear un IFE a modo, para una persona que, casualmente, es el mismo que hizo la reforma.

Y tercero, porque con esa formidable capacidad de “mastodonte político”, Manlio Fabio Beltrones aplicó la fórmula correcta; “de lo perdido, lo que aparezca”. ¿Qué es eso? Algunos dicen que perdió la presidencia del IFE. Pero la verdad es que cambió la presidencia, que le fue entregada al PRD en la persona de Leonardo Valdés, a cambio de que entrara Jorge Alcocer, aunque sea por una rendijita. Lo importante es que Alcocer estará sentado en el Consejo General. Y una vez allí, ¡faltaba más!, será el verdadero jefe.

¿Y qué creen? Pues sí, que PRI, PAN y PRD se repartieron el IFE. Primero lo descabezaron, porque no les gustó la democracia electoral, luego lo edificaron a su antojo. Y ahora hasta existe el riesgo de que los espacios para las mujeres también se pierdan. Por cierto, Manlio podría ceder para que dos lugares del IFE sean para mujeres. Eso sí, no cederá ni un milímetro en su “delfín”, Jorge Alcocer.

En el camino

En la casa presidencial existe verdadero enojo por el ridículo que le hizo pasar en Veracruz el gobernador Fidel Herrera. Resulta que el pasado martes, Felipe Calderón entregó viviendas a los damnificados por el huracán Dean en Tlapacoyan, pero cuando revisó las precarias viviendas, se percató que no contaban ni con baño. Eran dos cuartos redondos y punto. Interrogó, y recibió una torpe explicación del mandatario Fidel Herrera. El Presidente se fue verdaderamente irritado. Y dicen que eso no volverá a ocurrir. Menudearon los regaños y que no habrá más obras sin revisar y cumplir los mínimos… Por cierto, legalmente sí ganaron Los Chuchos. ¿Dónde quedaron los rabiosos fanáticos que sólo insultaron?

aleman2@prodigy.net.mx



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