Serpientes y Escaleras
Salvador García Soto
El Universal

Sábado 17 de mayo de 2008



Acapulco bajo el miedo

En las autoridades estatales y locales, el temor es que lleguen al puerto turístico grupos de narcos que quieran controlar la plaza, aprovechando la ausencia de Arturo Beltrán Leyva

Entre el barullo y la algarabía de los turistas que no cesan en este puerto, subyace el miedo. Miedo a que regrese la ola de ejecuciones, balaceras y reyertas entre narcotraficantes por el control de una plaza tan codiciada por los cárteles de la droga y que en este momento se encuentra sin ningún grupo del narco que la controle, luego de que Arturo Beltrán Leyva, quien fuera en los últimos años el encargado de la plaza por parte del cártel de Sinaloa, haya abandonado Acapulco por el asedio en que lo tienen los operativos federales en su contra.

Arturo, quien junto con sus hermanos Alfredo El Mochomo y Carlos Beltrán Leyva libra en estos momentos una guerra por la jefatura del cártel de Sinaloa que le quieren arrebatar a Joaquín El Chapo Guzmán, enfrenta también, en otro frente, los embates del gobierno federal que le está “pisando los talones”. EL UNIVERSAL reportó esta semana que el pasado miércoles 7 de mayo, Arturo, a quien apodan El Barbas, casi fue capturado por un operativo de la PFP, que lo persiguió en la carretera Cuernavaca-Acapulco, aunque al final logró escapar.

Esas persecuciones, que pueden tener origen en las filtraciones que están llegando al gobierno por la pugna entre los Beltrán y El Chapo, han hecho que Arturo abandone la plaza que controló durante varios años y que Acapulco se convierta en estos momentos en un territorio que puede ser objeto de disputas entre cárteles que aprovechen el abandono del dividido cártel de Sinaloa.

En las autoridades estatales y locales, el temor es que lleguen al puerto turístico grupos que quieran controlar la plaza, aprovechando la ausencia de Beltrán Leyva; pero hay un grupo en particular que preocupa: el cártel del Golfo y su brazo armado de Los Zetas. Si ya hace unos meses las venganzas entre sicarios de El Barbas y los de Osiel Cárdenas provocaron en Acapulco escenas de terror por las balaceras en calles, las ejecuciones diarias y hasta la aparición de cabezas y cuerpos mutilados, el regreso de los sicarios del Golfo podría desatar una situación similar.

Así que Acapulco podría ser el próximo escenario de los operativos federales y militares, los mismos que en su momento pudieron controlar la situación y que, una vez que se enfríe la violencia en Culiacán, producida por la lucha entre los Beltrán Leyva y El Chapo, que pelean el control del cártel sinaloense, harían del puerto guerrerense el nuevo campo de batalla de la guerra contra el narcotráfico.

¿Se puede reconstruir al PRD?

En medio de la crisis interna que vive el Partido de la Revolución Democrática, el único consenso que existe entre los dos bandos que se pelean el control de la fuerza de izquierda es la necesidad urgente de reconstruir al partido. Unos hablan de “refundación”; otros lo llaman “reestructuración”. Incluso hay los que proponen la desaparición del PRD y la creación de una nueva organización política que elimine los vicios, los errores y los conflictos que llevaron al perredismo a la situación de colapso que vive actualmente.

Para la corriente que encabeza Jesús Ortega, la única salida, tras el desastre ocasionado por las elecciones internas del pasado 16 de marzo, es integrar una dirigencia colegiada, donde Nueva Izquierda tenga su representación y el grupo de Andrés Manuel López Obrador tenga la suya. Pero, ¿es posible eso con el marco legal actual?

Algunos en el Instituto Federal Electoral ya empezaron a hacer el análisis de la dirigencia bicéfala que proponen Los Chuchos. La figura de un “partido frente”, tal y como funcionó en Uruguay, no es factible en México, dicen, porque no se ajusta a lo que marca el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe). Esa es la conclusión preliminar que han hecho en el IFE de la propuesta que lanzó Jesús Ortega el pasado 12 de mayo.

En algún momento Los Chuchos habían decidido que la separación formal de Nueva Izquierda del PRD era la única solución que le veían al problema perredista. Pero en la carta que envió Ortega hace unos días a Alejandro Encinas y a los grupos lopezobradoristas propone convocar a un congreso extraordinario “para la transformación y reconstrucción del partido”.

La propuesta de Los Chuchos consiste en que, bajo un mismo registro, coexistan partidos y tendencias, con nuevas normas internas que les permitan compartir objetivos dentro de sus diferencias. O lo que es lo mismo: cada quien lo suyo, desde un dirigente para cada uno, candidaturas distribuidas proporcionalmente, hasta la repartición equitativa de los recursos económicos que reciben como financiamiento público.

Alejandro Encinas contestó a la misiva de Jesús con una contrapropuesta: la solución real es que se limpie primero la elección para después negociar la salida.

El problema para López Obrador y para Encinas es que Los Chuchos tienen los votos suficientes y son mayoría en el Congreso Nacional como para aprobar una reforma estatutaria que haga realidad su propuesta de “partido frente”.

Hasta ahora, Nueva Izquierda no se ha decidido a hacer uso de esa mayoría para imponer su plan de reestructuración del partido y mantienen la vía de la negociación, aunque sin muchos resultados. En la mesa para negociar se sientan con Jesús Ortega a veces Alejandro Encinas, otras Marcelo Ebrard; pero ninguno de ellos dos tienen capacidad de tomar una decisión definitiva, pues en cualquier acuerdo la última palabra la tiene siempre Andrés Manuel López Obrador.

Con todo, Los Chuchos no han querido imponerse y si en el undécimo pleno extraordinario del Consejo Nacional hicieron valer su mayoría para nombrar como dirigente nacional interino a Guadalupe Acosta Naranjo, la medida la tomaron más bien para hacer frente a la impugnación que hizo el PAN ante el IFE, en la que los blanquiazules pedían que se le cancelara el financiamiento público al PRD, por no tener un dirigente nacional y mantener registrado ante el órgano electoral a Leonel Cota Montaño, que dejó el cargo desde el pasado 21 de abril.

Y mientras los lopezobradoristas intentan dinamitar el nombramiento de Acosta Naranjo como interino, el IFE ya pidió la información sobre el décimo y undécimo consejos perredistas para determinar la validez de sus decisiones.

En una de ésas, por estarse peleando entre ellos, los perredistas pierden hasta el financiamiento público. Y entonces sí, a ver qué botín se pelean.

NOTAS INDISCRETAS… Un dato que combina los tres temas que tocamos en esta entrega: Acapulco, el narco y el PRD. Y es que la fractura perredista también se expresa en el ámbito local, y en el puerto guerrerense, las divisiones en el sol azteca son tan profundas que le puede costar su permanencia como gobierno en la alcaldía acapulqueña. Allá la confrontación es abierta entre el gobernador Zeferino Torreblanca y las tribus locales del partido, y se da, para variar, en medio de un proceso interno para elegir al candidato del PRD a la presidencia municipal que se renueva en octubre próximo. El gobernador intentó sacar como candidata de unidad a Gloria Sierra, pero las tribus se lo impidieron y exigieron una elección abierta. El alcalde Félix Salgado, aliado con el ex secretario de Gobierno, Armando Chavarría, lanzó como su candidato al diputado César Flores y la pelea se está dando con todo, al grado de que ya hay denuncias de “cochinero” y de “fraude”, y el encono es cada vez mayor, cuando falta todavía un mes para la elección del candidato que será el 28 de junio. Cómo estará de fuerte el pleito ente los perredistas que hace unos días César acusó a Gloria de estar financiado su campaña con recursos públicos del gobierno estatal, y en respuesta, Sierra le dijo a Flores que él era “el candidato de Blanca Nieves”, en abierta alusión a las versiones que dicen que en la campaña del diputado perredista hay apoyos financieros del cártel de Sinaloa y de Arturo Beltrán Leyva. De ese tamaño está la bronca… Y mientras los perredistas de Acapulco se hacen pedazos entre ellos, el que puede capitalizar la fractura en el sol azteca es el candidato de Convergencia a la alcaldía, Luis Walton. El empresario, al que también se relaciona con Zeferino Torreblanca y por supuesto con el senador Dante Delgado, trae toda una estrategia para sumar a su campaña a los perredistas que están saliendo en éxodo por el pleito interno, y en una de esas, Convergencia, el aliado del PRD en el FAP, les arrebata la plaza estratégica de Acapulco… ¿Qué se dirían ayer en la cumbre de Lima el presidente Felipe Calderón y Hugo Chávez? Las sonrisas en los rostros de los dos mandatarios, en el breve saludo que se dirigieron al arranque de los trabajos del encuentro intercontinental, habla claramente de una relación bilateral entre las dos naciones, que si bien no es la mejor, está muy lejos de la tensión y la confrontación que vivieron México y Venezuela en el sexenio foxista. A lo mejor el comentario de Chávez a Calderón fue “¿Dónde dejaste al cachorro?”, o si fue a la inversa, pudo haber sido “Salúdame a Chaderton”… Los dados no pierden la esperanza y confían en que ocurra un milagro en el Jalisco. Escalera doble. A ver si las Chivas hacen la hombrada.

sgarciasoto@hotmail.com

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