México y el mundo
Juan María Alponte
El Universal

Jueves 15 de mayo de 2008



La ONU plantea el “derecho alimentario”

Oliver de Schutter, belga, profesor de Derecho, es el relator especial de la ONU sobre un tema capital: el derecho a la alimentación. El profesor y secretario de la Federación Internacional de las Ligas de los Derechos Humanos, considera que es precisa una sesión especial para establecer que los derechos económicos y sociales tienen la misma identidad que los derechos civiles y políticos.

El cuestionario, hoy, cuando la crisis bancaria y financiera delata, por su magnitud (incluyendo la devaluación del dólar y la inflación paralela de los precios del petróleo) delimita y define el fin de la edad de Bretton Woods. De la misma manera que he venido sosteniendo, sin pausa y sin prisa (como “la estrella” según la memorable definición de Goethe) la inmensa responsabilidad de Greenspan en la crisis económica de EU, de la misma manera me permito advertir que el modelo planteado, por EU, en la Conferencia de Bretton Woods, en 1944, ha llegado a su fin. Se requiere la mutación de las instituciones mundiales. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, creados históricamente en Bretton Woods, han revelado una inmensa incapacidad para anticipar la crisis actual y denunciar sus causas. Se prefirió respaldar el sistema sin mensurar los criterios básicos para hacer frente a la ola del “capitalismo de los compinches” que, Greenspan, tuvo en sus manos, fehacientemente, con el hundimiento y el fraude de Enron.

Olivier de Schutter interrogado sobre la crisis alimentaria, no ha dudado en hacer responsables a las instituciones financieras internacionales. “Desde hace 20 años —dice— han subestimado invertir en la agricultura, como el propio Banco Mundial ha tenido que reconocerlo en 2007. Y, en orden a los planes de ajuste estructural, el Fondo Monetario Internacional (desde hace unos meses, intervengo, gobernado por un destacado miembro del Partido Socialista francés) ha forzado a los países más endeudados, netamente del África subsahariana, a desarrollar cultivos de exportación imponiéndoles la importación de los alimentos, los ha hecho más vulnerables a la volatilidad de los precios”.

Ya era hora de que alguien dijera estas cosas que, por tiempo, han pasado por esta columna. Aunque Schutter cree que lo peor puede mejorar con las próximas cosechas, no deja de advertir: “que la enfermedad subsiste y que la era de la nutrición a precios bajos se ha terminado”. Añade: “Los pobres en los medios urbanos y las poblaciones de los países importadores de alimentos (o de alimentos para los ganados, me permito intervenir de nuevo) serán referentes…”.

Jean Ziegler, cuyo mandato en la ONU sobre el tema de la alimentación se ha terminado, no duda en decir, a su vez, “que ha sido un terrible fracaso”. Sus palabras: “El hambre ha ganado terreno y afecta hoy a 850 millones de personas en un planeta que podría alimentar a 12 mil millones”.

En México, como de costumbre (en su “circo”, según Juan Ramón de la Fuente y contando los muertos del narcotráfico como si fueran sólo los “malos”) no pasa nada. Sin embargo, la Agenda de INEGI de 2007, referidos los datos al primer trimestre de 2007, nos advierte “que de los 42 millones 400 mil 462 personas que conforman la población activa, 5.6 millones (redondeo) cobran un salario mínimo; de uno a tres salarios, 9 millones; de dos a tres salarios mínimos, 9 millones; de tres a cinco salarios, 7.6 millones; más de cinco salarios, 4.8 millones”. Añade: “No reciben ingresos, 3.6 millones”. Aclara: “Incluye a la población ocupada no remunerada así como la población que recibe únicamente ingreso no monetario (autoconsumo)”. Termina: “No especificado, 2.5 millones”. De esos grupos varios millones recibían remesas de sus familiares en EU. Remesas que se están reduciendo por la crisis en EU. Obviamente no pasa nada.

alponte@prodigy.net.mx



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