![]() | |||
| Los Especialistas |
|
Xavier Ginebra
El Universal Lunes 07 de abril de 2008 |
|
|
|
Ha causado revuelo en los mercados la nueva oferta por más de 40 mil millones de dólares de Microsoft sobre Yahoo, ofreciendo más de 60% del valor de cotización de la acción de Yahoo, la cual aumentó, tras la oferta mejorada, cerca de 50% El consejo de administración de Yahoo emtió un comunicado en el sentido de que va a estudiar la propuesta, pero sin decantarse por ninguna respuesta. El propósito del presente artículo es analizar las consecuencias sobre el derecho de la competencia de una fusión Microsoft-Yahoo. Microsoft tiene prácticamente el monopolio de software mundial. Por esta razón, estuvo a punto de ser partida en Estados Unidos y fue objeto de una multa de 600 millones de dólares por violar las leyes de la competencia. Por su parte, Yahoo detenta 12% del mercado de los buscadores por internet, mismo que es ostentado en su gran mayoría por Google. Parecería en un principio, que la fusión no representa daño alguno para la competencia, pues se trata de un jugador de grandes ligas (Microsoft), que de esta manera podría competir con Google en el mercado relevante de los buscadores de internet. Sin embargo, si analizamos la fusión con detenimiento, nos daremos cuenta de que tiene repercusiones importantes en el derecho antimonopólico. En efecto, el derecho de la competencia de la Unión Europea prohíbe las fusiones cuando tienden a crear o reforzar una posición dominante en el mercado (Reglamento 4089 de la Unión Europea). El problema en el presente caso, es si los buscadores de Internet constituyen el mismo mercado que los productos de software. Si la respuesta es positiva, no habría problemas en autorizar la fusión. La situación que se presenta es que si reconocemos —como realmente sucede—, que Microsoft detenta un poder monopólico de mercado en la industria del software (como lo ha reconocido expresamente la Unión Europea), puede extender su poder monopólico —o reforzar su poder dominante, utilizando la terminología comunitaria—, al mercado de los buscadores de internet. Se podría aducir que de esta manera, Google tendría un competidor más fuerte, pero para que la competencia funcione realmente, es necesario que existan varios jugadores en el mercado (no sólo dos). En este sentido, sería mejor que Microsoft entrase motu proprio al mercado. En este sentido, la Ley Federal de Competencia Económica mexicana, al analizar la aprobación de fusiones y adquisiciones, analiza los efectos sobre los mercados “sustancialmente relacionados”, como sería el caso del mercado relevante de la industria del software y los buscadores de internet. Otra cuestión que habría que analizar es lo que se denominan las “ventas atadas” (condicionar la venta de un producto a la adquisición de otro), y es aquí en donde consideramos que Microsoft puede incurrir con facilidad en una práctica anticompetitiva. A ese efecto, las autoridades de competencia a nivel mundial deben cuidar que la adquisición no suponga la adquisición del software, condicionándolo a la compra del buscador Yahoo. En sentido de lo anterior, la Comisión Federal de Competencia mexicana (Cofeco), después de objetar en primera instancia la concentración Coca-Cola/Jugos del Valle, en segunda instancia la autorizó con el requisito de que los productos Coca-Cola no se condicionen a la adquisición de productos Del Valle, además de otros requisitos, que no vienen al caso analizar en el presente artículo. En definitiva, la autorización de la concentración entre Microsoft y Yahoo podría autorizarse en derecho mexicano solamente si se considera que los buscadores de Internet constituyen un mercado relevante distinto al mercado del software; caso contrario si se estima que se trata de mercados “sustancialmente relacionados”, como indica la Ley de Competencia. xavier.ginebra@tmconsultingmexico.com
|
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |