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Bucareli
Jacobo Zabludovsky
El Universal

Lunes 10 de diciembre de 2007



Yo no voté por Felipe Calderón

Para abrir boca le pregunté qué ha hecho en su primer año de gobierno “para convencernos a quienes no votamos por usted”.

Establecidas las posiciones, el Presidente contestó: “Pues hacer mi trabajo, he trabajado intensamente con aciertos, con errores, desde luego, pero convencido y comprometido con la transformación del país”.

Transmitimos el martes pasado desde Los Pinos “De 1 a 3” por Radio Red. Era el primer encuentro personal entre Felipe Calderón y yo.

Estos son fragmentos de preguntas y respuestas. ¿Metería usted las manos al fuego por el ex presidente Fox? Una leve pausa como quien no espera el disparo: “La verdad es que esta expresión ‘manos al fuego’ es muy desafortunada. Yo la verdad no conozco a nadie que meta las manos al fuego porque es una irracionalidad”. Le recordé: … algunos miembros de su gabinete han prometido hacerlo. Hasta el secretario de Gobernación pronunció la “muy desafortunada expresión”. Agregó Calderón: “La verdad es que también hay un dicho que dice que ningún loco come lumbre. Lo que le quiero decir para ir al punto concreto, es que conozco al ex presidente Fox, sé que es un hombre honesto y, sin embargo, le puedo asegurar a los mexicanos que en el suyo y en ningún otro caso habrá excepciones en términos de ley. Tampoco habrá juicios sumarios por razones de revancha política, es decir, la ley se va a aplicar sin distingos”.

Ayer dijo usted que en el año ha conversado en varias ocasiones con Vicente Fox. ¿Ha conversado también con los ex presidentes De la Madrid, Salinas o Zedillo? “Como Presidente de la República sólo he conversado con el ex presidente Fox y el ex presidente Zedillo, nada más. Con el ex presidente Zedillo, sobre todo, muy al principio, de lo que fue su experiencia y su visión del país. A mí como Presidente de la República me interesa conocer las experiencias y los puntos de vista de quienes ya han pasado por desafíos semejantes a los que yo estoy pasando”.

¿Ha tenido usted algún contacto con Andrés Manuel López Obrador?

“No, ninguno, lo busqué en la campaña electoral, tuvimos algún contacto los días previos y en la propia jornada electoral y los días posteriores a la elección también insistentemente busqué un contacto con él, pero hasta ahí nada más”.

Me interesaba saber si ha hecho algún esfuerzo para establecer mejor relación entre los gobiernos federal y el de la ciudad de México, que parecen divorciados. “Bueno, la verdad es que, insisto, aquí siempre han estado abiertas las puertas al diálogo y, de hecho, mis colaboradores, sin excepción diría yo, tienen contacto habitual, en mayor o menor medida, con las autoridades del Gobierno del Distrito Federal, incluyendo al jefe de Gobierno”.

En los 100 puntos del programa de gobierno ofreció que en los primeros seis meses de su Presidencia otorgaría 200 concesiones de televisión nacionales y regionales. Hasta el momento no se ha cumplido. “No, lo que ofrecimos fue que iniciaríamos precisamente la determinación de frecuencias disponibles en materia de telecomunicaciones por áreas y por zonas, y en eso la Comisión Federal de Telecomunicaciones, que por cierto es autónoma, independiente, ha avanzado y tiene ya listo ese estudio e iniciamos, como también me había comprometido, las licitaciones de frecuencias de telecomunicaciones por primera vez en mucho tiempo”.

Luego dio respuesta categórica a otra pregunta: “Por supuesto, la educación que imparte el Estado tal y como lo manda la Constitución, seguirá siendo pública, gratuita y laica, evidentemente”.

Usted prometió que ningún miembro de su familia tendría cargo público, ¿lo ha cumplido? “Totalmente, dijo Calderón, ningún pariente mío estará en el Gobierno Federal, incluso una hermana mía que es… era muy activa en política, optó hasta por irse del país con su hijo, a estudiar una maestría y retirarse de la política”.

¿No hubiera sido sano recontar voto por voto y casilla por casilla?

“En lo personal, como lo he dicho y lo reitero, por supuesto estaba en la disposición de que se contara y se despejara cualquier duda en el proceso electoral. Pero a la vista de las resoluciones del Tribunal Electoral la apertura indiscriminada de paquetes sin que hubiera excusas que los motivara hubiera, eso sí, generado por sí mismo una causa de nulidad”.

¿Por qué ya no va a los toros?

“Cuando una personalidad política va a la plaza muchas veces lo hace por, no sé, por lucirse, o por aparecer, o por hacerse el popular. Se podría interpretar mal. Me parecería una cosa imprudente y hasta provocativa para un sector de la plaza que probablemente no simpatice con el Presidente. Sé lo que les ha pasado a muchos: a Ramón Aguirre, a Cuauhtémoc Cárdenas, dicen que a López Mateos, al presidente Díaz Ordaz. No hay que perderle la cara al toro y por esa razón cuido las cosas que haga el Presidente de la República para que no ponga en riesgo la investidura”.

El dedo meñique de la mano derecha entablillado: “Una tontería, la verdad es que fue cumpleaños de mi hijo el día 17 de noviembre, organizamos un partido de futbol entre papás y niños. Imagínese una fiesta de niños de cinco años y me puse de portero, me estuve haciendo el gracioso, hay que reconocerlo, y en un lance por el balón un poco exagerado, me fracturé, bueno me rompí el ligamento del dedo meñique, se me dobló el dedo, literalmente en escuadra, me lo enderecé ahí mismo, pero es una lesión que tendrá que tener un reposo y un entablillado durante un buen tiempo. Aparte necesito una férula que sea lo suficientemente resistente para recibir los saludos, a veces muy, muy afectuosos que le dan al Presidente de la República y que me dejan, a cada momento un buen recuerdo de aquel 17 de noviembre”.

A los 38 minutos y 30 segundos la entrevista terminó con un hasta luego.



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