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Vecinos trabajando
Laura Herrejón
El Universal

Domingo 18 de noviembre de 2007



Se llevó a cabo, en el Club de Industriales capitalino, la tradicional Subasta de Cajas Mágicas que organiza cada año la Fundación Mexicana para la Planeación Familiar (MexFam).

Lo anterior, con el fin de recaudar fondos para que personas de escasos recursos tengan acceso a información y educación sexual, servicios de salud, y planeación familiar.

Cien artistas, actores, políticos, y figuras destacadas de nuestra sociedad, plasmaron su talento en cajas de madera de forma piramidal. A la subasta, que se celebra por tercer año consecutivo y que contó con el apoyo de la casa Louis C. Morton, asistieron cerca de 500 invitados.

El evento se dividió en dos partes: la silenciosa y la abierta. En la primera, los interesados realizaron sus ofertas por escrito y a la vista de todos, mientras que en la segunda las personas ofertaron abiertamente por cada caja, al momento en que cada una era expuesta.

Como era de esperarse, la caja donada —y decorada— por FRANCISCO TOLEDO, fue la que alcanzó el mayor precio de la noche. Sin embargo, para nada desmerecieron las cedidas por personajes como Javier Marín, Fernando Andriacci, Manuel Fagoaga, Raymundo Sesma, Elena Brucilovsky, Helen Escobedo, Helen Bickman, Guillermo Gadda, Luis Nishizawa, Ana María Ashwell, Yuri Zatarain, Jorge Obregón, Carol Miller, Antonio Fabre, Betsabé Romero, Castro Leñero, Julia López, Patricia Segués, Alba Rojo, Joy Laville, Armando Mafud y Diego Matthai.

Es una idea buenísima y muy interesante, que demuestra la infinita gama de posibilidades que existen para decorar un objeto, y los caminos tan distintos que se recorren en términos de creatividad e inspiración.

Y YA QUE MENCIONAMOS EL ARTE-OBJETO, me vino a la memoria la colección tan interesante que reunió este año Lourdes Burillo, con motivo del primer aniversario de su programa de televisión Luz y Yo, en el que realiza entrevistas a destacados artistas plásticos de nuestro país y que se transmite por Cablevisión y Aprende TV.

A Lourdes, que es una apasionada del arte, se le ocurrió la idea de pedir a artistas como Luis Nishizawa, José Luis Cuevas, Martha Chapa, y Arnaldo Cohen, que pintaran para ella sobre un huevo de avestruz. Ahora cuenta con cerca de 80, que guarda con muchísimo cariño, no sólo por la importancia de los creadores, sino también porque representan un bonito recuerdo de su trabajo como entrevistadora y promotora de la cultura en nuestro país.

ESTA SEMANA SE LLEVÓ A CABO, en el Palacio de Bellas Artes, la VIII entrega de los premios Caracol de Plata, que encabeza Manolo Arango, y que reconocen a los mejores mensajes de beneficio social en Iberoamérica.

El premio, que se entrega en las categorías de medios impresos, radio, televisión, publicidad exterior y campañas, contó con la participación de 77 países y con un jurado de talla internacional.

Rebeca de Alba y Ricardo Rocha fueron los encargados de conducir el evento, al término del cual se ofreció un coctel en el que pudieron verse un montón de rostros conocidos, como Lolita Béistegui de Robles, Magdalena Carral, Patricia Barrios-Gómez, VIVIANA CORCUERA, Claudio y Ana Luisa Landucci, Hervé y Queta Peyrelongue, Rodrigo Rivero-Lake, Marcela Aguilar y Maya, Edith González, Jani y Ricardo Diener, Natalia Lebretón, Guadalupe Loa- eza y por supuesto, la familia Arango al completo.

Los que también anduvieron por ahí fueron Romárico Arroyo y su esposa Cristina Alcayaga, que días antes había dado a conocer en Casa Lamm su libro: Ojos que sí ven, la explotación infantil, que fue presentado por el secretario del Trabajo, Javier Lozano.

POR ÚLTIMO, LES CUENTO la desagradable experiencia que viví el pasado fin de semana en Cancún. Y se los platico por si algún día se les antoja pasar unos días de descanso en ese, que es uno de los más bellos destinos turísticos de nuestro país, y tienen la desgracia de sufrir un accidente.

Resulta que mi hija tuvo la mala suerte de fracturarse un dedo de la mano, por lo que tuvimos que salir corriendo al que según nos dijeron, era el mejor hospital del puerto. El caso es que al llegar nos dieron el presupuesto de la intervención, y aunque nos pareció un precio verdaderamente fuera de toda lógica, dimos nuestra aprobación debido a la urgencia.

Varias horas después, cuando mi hija fue dada de alta, nos llevamos una sorpresa cuando nos acercamos a la caja a pedir la cuenta, y ésta era de la tercera parte del precio original.

Intrigada por el impresionante “descuento”, pregunté al cajero la razón. ¿Saben cuál fue su respuesta? “Es que les habíamos dado la tarifa de turista”. ¿Qué les parece? Ojalá las autoridades tomen nota, de lo contrario, a los turistas que visitemos Cancún nos quedarán dos opciones ante una emergencia: intentar no morirnos hasta regresar a nuestros lugares de origen, o de plano, tomar un avión y tratarnos en Houston, pues al cabo nos va a salir más barato.

Hasta la próxima semana.



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