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Entre nos
Claudia Pérez
El Universal

Lunes 22 de octubre de 2007



Conciencia social, labor que nos “toca” a todos

El 18 de octubre se realizó una mesa de trabajo en Casa Francia a la que asistió el excelentísimo embajador del país galo, Alain Le Gourrierec, además de otros importantes expositores.

Entre los invitados estaban representantes de empresas e instituciones con responsabilidad social en México como: Francisco Javier Jaimez, director de IPODERAC y José Vallejo Flores, director de la Fundación Renacimiento I.A.P, dedicada a reinsertar a los niños de la calle en la sociedad; Aminta Ocampo, gerente de Relaciones Públicas de Danone y Luis Romero, gerente de relaciones laborales de Cinemex.

El tema de este evento fue la transparencia con la que se ha trabajado durante 40 años para ayudar a las comunidades más necesitadas del país, comenzando por el sector infantil, tan descuidado por la sociedad.

En México hay 45 millones de pobres, casi 50% de la población, y los niños son los más afectados. Debemos reconocer su condición de seres humanos y sus derechos.

¿Qué sucede con los padres de estos niños? Algunos tienen que emigrar para conseguir recursos económicos y el “abandono” del hogar origina inestabilidad familiar, inquietud porque los medios no son suficientes, frustración, agresión, maltrato, soledad, y finalmente, la calle, donde la violencia aumenta.

La marginación social, sumada a la carencia de afecto y el rechazo de la sociedad, hacen que en la lucha por sobrevivir a su corta edad, los niños busquen algo que les permita cubrir las carencias de su situación: el consumo de drogas.

Lo que las empresas hacen a través de los recursos que reciben, es crear campañas que sensibilicen al consumidor. Bonafont, por ejemplo, está desarrollando la construcción de 14 pozos en zonas que carecen de agua potable. Por cada litro que el consumidor compra, ellos donarán 10 litros durante 10 años. Esto lo hacen a través del programa Un kilo de ayuda.

Los esfuerzos por nutrir y dar educación a quienes más lo necesitan no serán suficientes jamás si los chicos se enferman por las bacterias que consumen en el agua sucia.

A través de la Casa de la amistad y gracias a un porcentaje de las ventas de sus productos lácteos, Danone aportó el tratamiento de 900 niños con cáncer (primera causa de mortalidad infantil en México), de los cuales 400 ya están fuera de peligro.

Otra manera de ayudar a los niños a través de las instituciones es por medio de programas de formación, un proceso constante y a largo plazo para brindarles afecto, educación, derechos, un oficio o actividad que les permita tener una vida digna.

Un expositor mencionó algo que un sacerdote le dijo: “No les regales el pescado, enséñalos a pescar”. Pero, qué pasa cuando el niño aprende a pescar, llega al lago y hay un letrero que dice: “Propiedad privada”.

lahojaenblanco@gmail.com



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