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Itinerario Político
Ricardo Alemán
El Universal

Martes 03 de julio de 2007



Zacatecas: la debacle

La caída electoral del PRD es una señal clara de lo que podría vivir el partido en 2009

El de García ha sido un mal gobierno, entre peleas internas y alianzas nada convincentes

A un año del 2 de julio de 2006 —elección federal en la que alcanzó su mayor votación histórica, con poco más de 15 millones de sufragios— el de la Revolución Democrática confirmó que es un partido político que vive una penosa caída libre en las preferencias del electorado, ya que en los comicios locales de Zacatecas del pasado domingo —luego de los fracasos de Tabasco y Yucatán— perdió casi 50% de sus electores, la mayoría en el Congreso local y las alcaldías más importantes del estado, entre ellas, la capital zacatecana.

La debacle que vivió el pasado domingo el PRD zacatecano —tragedia electoral que se extiende a su dirigencia nacional y a sus liderazgos y que llevaron al PRI a la primera posición estatal y a un virtual empate entre el PAN y el PRD— en realidad no debía sorprender a nadie, ya que se trató de la “crónica de una derrota anunciada”, que muy pocos o acaso nadie en el interior de ese partido quiso ver, y que se convierte en una señal clara de lo que podría vivir la izquierda mexicana en 2009; las pugnas insalvables, las divisiones por feudos partidistas y la atomización del llamado Frente Amplio Progresista.

Para entender la magnitud de la derrota en Zacatecas —estado que es gobernado por el PRD desde 1998 y que está en manos de Amalia García desde 2004—, basta comparar los votos alcanzados por esa fuerza política hace tres años con los logrados el pasado domingo. En ese 2004, el PRD consiguió 44% de la votación, lo que le garantizó no sólo el gobierno estatal, sino la mayoría en el Congreso y el gobierno en los municipios de mayor población, como la capital del estado y Fresnillo.

Tres años después, en la jornada del pasado domingo, el PRD consiguió 31% de la votación —pero sus cifras se quedarán en 25% de la votación estatal, ya que deberá entregar 6% de los votos a su aliado Convergencia—, mientras que el PRI alcanzó 26% de los sufragios, y el PAN 20% de las preferencias. El PT sorprendió a propios y extraños con 14% de los votos. Es decir, que la abrumadora mayoría que el PRD consiguió en 1998 y que ratificó en 2004, la perdió en 2007. En Zacatecas se vive desde el domingo pasado un tripartidismo en igualdad de fuerza para cada una de las partes.

En cuanto al número de alcaldías, el PRD cayó de 31 a 17 en su poder, además de que perdió Fresnillo y la capital del estado, que quedaron en manos del PT y del PAN, respectivamente. El PRI tenía 15 alcaldías en su poder y alcanzó el triunfo en 25, un salto espectacular, si bien en su mayoría se trata de municipios pequeños. El PAN cayó de 10 alcaldías gobernadas a nueve, pero consiguió el triunfo en la capital de Zacatecas, la joya de la corona y donde se concentra 22% de la población.

Otro de los ganadores, además del PRI, es el PT, que pasó de tres alcaldías a siete, con el triunfo en Fresnillo, lo que coloca a ese partido como el gran ganador de la contienda. En Fresnillo compitió por el gobierno municipal David Monreal, hermano del senador Ricardo Monreal.

A su vez, el Congreso logró una pluralidad nunca vista en Zacatecas, ya que según cifras preliminares, el PRD cayó de 15 diputaciones locales —entre mayoría y plurinominales— a sólo 10, con lo que pierde la mayoría. El PRI pasa de seis diputaciones a ocho; el PAN mantiene sus cuatro diputados, el PT alcanza entre tres y cuatro, y Convergencia se queda con uno o dos diputados. Es decir, ningún partido tiene mayoría simple, mientras que el PRI y el PAN recuperan posiciones, tanto en los votos de partido, como en las alcaldías que gobierna cada partido, y las posiciones en el Congreso. En suma, la debacle del PRD zacatecano, y una nueva derrota electoral para la gobernadora Amalia García, quien ya en las presidenciales del año 2000 —cuando era presidenta del PRD— también sufrió una sonora derrota.

¿Qué fue lo qué pasó? ¿Por qué la debacle en Zacatecas? Todos saben que en Zacatecas —igual que ocurrió y seguirá ocurriendo en Michoacán— se vivió una feroz disputa y división entre la gobernadora Amalia García y el ex gobernador Ricardo Monreal. La pelea se gestó no sólo por la lucha por el control político estatal, sino como resultado de una supuesta traición de la gobernadora en las elecciones federales de 2006. Esa guerra fracturó al PRD local y obligó al relevo y regreso del viejo PRI a posiciones que los perredistas creía suyas.

Pero el de la pelea entre la gobernadora Amalia García y el senador Ricardo Monreal es apenas uno de los factores que provocaron la caída del PRD en las preferencias electorales. Resulta que el gobierno de Amalia García no ha sido precisamente lo que esperaban los zacatecanos, sobre todo en aspectos de alto impacto y sensibilidad para la sociedad, como el nepotismo, la ausencia de gobierno y hasta la corrupción.

Una buena parte de la familia de la gobernadora Amalia García prácticamente fue llevada a los más importantes cargos públicos, mientras que se dividió el PRD y se acercó una buena parte al PRI, y proliferó la corrupción. En términos generales, el gobierno perredista de Amalia García ha resultado un mal gobierno, operado políticamente en medio de peleas internas y de alianzas nada convincentes. Todo ello alejó a los simpatizantes y electores, que prefirieron al PRI y al PAN sobre el PRD. Una advertencia para lo que viene y para 2009.

En el camino

Por supuesto que cometimos un error. El 2 de julio de 2007 es el primer aniversario de la elección presidencial del 2 de julio de 2006. Una disculpa a todos por el involuntario.

aleman2@prodigy.net.mx



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