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Viajes y Negocios
Por Alejandro Jiménez
El Universal

Lunes 11 de junio de 2007



¿De a cómo el metro cuadrado?

Uno de los grandes misterios de Fonatur ha sido siempre cómo se valúan los lotes turísticos en el país. El que las ventas, los montos y las condiciones de las mismas no se hayan transparentado en el pasado genera suspicacias que tienen secuelas hasta nuestros días.

Durante la administración de Miguel Gómez Mont al frente del fideicomiso ya se han realizado ventas, la mayoría de las cuales se hicieron a partir de la valuación que hacen de los lotes tanto Banobras como la Comisión de Avaluos de Bienes Nacionales (CABIN).

El precio de los predios por metro cuadrado se tasa en función de varios factores: la ubicación del mismo (el municipio, el uso del suelo, la conectividad del lugar, si da a playa, a manglar o si da de espaldas a lo atractivo del lugar, y si lo que se construirá tendrá varios pisos).

A eso se agrega un 20.4% de gastos administrativos del fondo, más 6% de comisión, más un factor de mercado que responde a la oferta y la demanda.

Por ley ningún predio se puede vender por debajo del avalúo oficial. Es decir, no es posible hacer rebajas de verano o a capricho de los funcionarios.

De hecho, la mayor parte de las denuncias que se hacen en contra de las ventas “de regalo” de Fonatur, parten de divisiones hechas a partir de números generales de lo vendido entre la superficie ofertada y se saca un promedio paletero que no tiene nada qué ver con las cuentas reales.

Si bien son muchos factores los que influyen en el valor de la propiedad turística hay promedios.

Por ejemplo, de lo vendido de enero a a mayo en Cancún, un uso de suelo comercial de centro urbano se vendió a razón de 3,250 pesos el metro cuadrado. Un conjunto habitacional especial en 3,050 pesos el metro cudrado.

En Los Cabos el predio turístico residencial Cerro del Vigía se vendió en 1,250 pesos el metro cuadrado.

En Huatulco el valor de la propiedad baja sensiblemente comparado con Los Cabos. En Chahué se vendió un lote para unidad habitacional de baja densidad a 819 pesos el metro cuadrado. En Copalita, que es una zona aledaña, pero no turística, sino donse construirá para vivienda de los trabajadores el promedio estuvo en 350 pesos el metro cuadrado.

Sin embargo, también en Huatulco, pero en Santa Cruz, ya con uso de suelo hotelero, el precio fue de 1,090 pesos el metro cuadrado.

En la Riviera Nayarit, en Litibú, que está de moda, para un club de playa el costo fue de 2,463 pesos por metro cuadrado. Para un predio hotelero de baja densidad 2,101 pesos y para otro, de alta densidad, el precio fue de 2,746 pesos.

En el Centro Integralmente Planeado de Ixtapa las ventas han estado buenas.

Un lote de uso comercial de subcentro urbano estuvo a razón de 1,189 pesos el metro cuadrado. Un uso de suelo mixto comercial en 1,055 pesos. Un cojnunto habitacional de baja densidad a 825 pesos el metro cuadrado.

Un lote hotelero de densidad media en 1,025 pesos el metro cuadrado. Y un turístico residencial condominal (de varios pisos) a 595 pesos el metro cuadrado.

Hay que cuidar el patrimonio nacional y los recursos públicos. No está de más seguir abriendo la información y clarificar procedimientos. La opacidad sólo beneficia a los que efectivamente trafican con costas y playas y le da la razón a quien sólo busca hacer escándalo o decir verdades a medias.

ajimac@yahoo.com



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