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Sexualidad
Patricia Kelly
El Universal

Domingo 29 de abril de 2007



¿Es necesaria una educación sexual dirigida a los varones?, ¿cómo hacer para que se hagan responsables de las consecuencias de un encuentro sin protección?, sí, me refiero a un hijo.

Por otra parte, ¿qué hacer con los que van más allá, los que conocemos como agresores sexuales?

Estas preguntas aparecen en la cabeza de muchas mujeres después de la despenalización del aborto en la Ciudad de México. El castigo, la cárcel es para la mujer y no para quien la embaraza y la abandona. En el Código Civil del Distrito Federal está establecido que el abandono de personas, de menores, es un delito, pero ¿cuántos hombres han huido evadiendo su responsabilidad?, millones.

¿No es un crimen dejar a su suerte a una mujer embarazada?, ¿negar la paternidad de un futuro ser? ¿por qué la única condena viene para las mujeres? Ellas son culpables por haber tenido relaciones sexuales, por no haber usado anticonceptivos y además por querer interrumpir el embarazo ¡y ellos qué?

No, no trato de complicar las cosas, me pongo a pensar en la gran necesidad de eliminar por completo la idea de que el hombre puede seguir haciendo lo que quiera con el cuerpo femenino, y nunca responsabilizarse de su pene y todos sus espermatozoides. Me pongo a pensar en lo importante que es criar a hijos varones responsables de su sexualidad y conocedores que el producto que pudiera engendrarse de una relación sin protección, es también su responsabilidad. La reproducción de esquemas patriarcales, machistas para hablar en plata, siguen pretendiendo hacernos creer que las mujeres somos las únicas responsables, pero no, no nos embarazamos solas.

Es fundamental que en la educación sexual de nuestros hijos varones insistamos en el uso del condón, y que de no hacerlo habrá que responder a sus consecuencias, dicho de otra forma, necesitamos reforzar la educación para lograr una paternidad responsable.

Abusos de autoridad

El pasado jueves, en la primera sección de este mismo diario, concretamente en la página 28, encontré tres notas sobre las que hay que reflexionar y tratar de responder a los cuestionamientos que nos plantean. La primera, la firma Genaro Altamirano, corresponsal en Oaxaca y la segunda Xóchitl Álvarez, corresponsal en León, Guanajuato. La fotografía que acompaña las notas es de Roberto Aguilar.

1. "IMSS ayudará a niña de 10 años embarazada". Esta menor, originaria de Oaxaca, fue violada por su casero, un hombre de 65 años que estuvo abusando de ella con amenazas de matar a sus padres si decía algo. Lamentablemente el abuso llegó a la violación que la dejó embarazada a sus 10 años. Cuando los padres se dan cuenta, la menor tenía 28 semanas de gestación. El criminal está detenido en la cárcel pero me pregunto si esto es suficiente. El Seguro Social ayudará a esta niña con apoyo médico y sicológico, pero quién los va a mantener si los padres de ella ganan 47.60 pesos por día.

El problema no consiste sólo en traer a los bebés al mundo, sino cómo mantenerlos y, en este caso en particular, cómo podrá ser recibido un ser que le recordará a la madre las agresiones de que fue víctima, y la nueva persona, cómo crecerá sintiéndose hijo de un criminal. Se dice muy fácil "ya lo querrá con el tiempo", que "cuando lo vea olvidará sus rencores", pero la realidad es otra cosa.

Esos niños víctimas de la miseria y la ignorancia, combinada con violencia y abandono, no pueden producir una sociedad más justa ni más sana. ¿Será necesario aumentar las condenas a los agresores?, ¿deberán comprometerse a la manutención del menor por varios años?, ¿serían capaces de exigir sus derechos de paternidad?, ¿qué va a ser de esta menor-adulta con un hijo en los brazos?, si lo diera en adopción ¿querrá verlo más adelante?, ¿cómo ayudar a estas víctimas?

2. "Secuelas de una violación a mujer discapacitada". Sandra es una mujer de 36 años biológicos, pero cuando mucho con nueve mentales. Fue violada por su patrón que la había contratado para lavar los trastes de su casa por 15 pesos diarios. Un día la atacó y tres meses después la madre de ella descubrió un embarazo. Acudió a denunciar el hecho y a solicitar el aborto, sin embargo, la fiscal María del Rocío Mayo le negó el permiso. En Guanajuato, como en todos los estados de la República, la interrupción del embarazo está permitido cuando este es producto de violación ¿qué criterio aplicó la fiscal para impedirlo?, ¿con qué derecho aplico mis creencias personales para determinar la vida de otras personas?, ¿cuál será la responsabilidad de ese patrón?, ¿nada más la cárcel?

Sería muy interesante analizar qué derechos tienen las personas con discapacidades intelectuales y hasta donde se les puede obligar a tener un hijo en esas condiciones. Se piensa que los padres pueden hacerse cargo, pero no hay que olvidar que muchas mujeres son abandonadas cuando la pareja se entera de la discapacidad del o la menor. Muchas de ellas son madres solas. La autoridad ministerial que le insinuó a la madre y a su hija que cometerían un delito ¿puede ser castigada por abuso de su poder? ¿Aquí quién hace justicia?, ¿las comisiones de derechos humanos? No es el primer caso en este sentido, Paulina, la de Baja California, es un testimonio vivo.

3. "Oraciones por la vida". Este es el texto de la fotografía que se encontraba entre estas dos notas. Mostraba a un hombre con anteojos, con un libro y dos carteles antiaborto que decían: ´Diputados de Tamaulipas, digan sí a la vida´. Esta foto fue tomada a uno de los varios evangelistas que realizaron oraciones y protestas frente al Congreso del estado por la propuesta que hiciera el diputado Julio César Martínez Infante del PRD para despenalizar el aborto.

Analizando estos casos podríamos pensar que son un "sí a la vida". ¿Qué tipo de vida?

patricia.kelly@eluniversal.com.mx



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