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Barras y estrellas
José Carreño
El Universal

Lunes 13 de noviembre de 2006



Sentido pésame por un colega

WASHINGTON.- Aunque sea tardío, vaya un pésame por la muerte del colega y amigo Paul de la Garza el pasado 29 de octubre en Tampa.

Paul, que fue corresponsal en México para el Chicago Tribune, tenía 44 años de edad y había superado de hecho un problema de cáncer, murió de un ataque al corazón.

Le sobreviven su esposa Georgia y sus hijos Mónica y Carlos. Paul fue un formidable periodista pero aún mejor persona. Fue un placer y un honor conocerlo.

El senador Harry Reid, que presidió la minoría y ahora encabezará la mayoría demócrata en el Senado estadounidense, proyecta viajar a México para una visita oficial.

Antes de la elección su propósito era ir a fines de diciembre, pero de momento no está del todo seguro. La intención, sin embargo, permanece.

¿Qué tan complicada es la política? Veamos. El miércoles por la noche, durante la recepción-cena de trabajo que el presidente electo Felipe Calderón ofreció a más de 30 personalidades de Washington, incluso miembros del gabinete y académicos, el senador Norm Coleman, republicano de Minnesota y presidente del Subcomité de Relaciones Exteriores para el Hemisferio Occidental, fue insistente en ser fotografiado con Calderón al entregarle un regalo, el libro Latinos en Minnesota.

Al día siguiente, un comunicado de prensa de la oficina de Coleman consignó que "el senador se reunió anoche con el presidente electo... para hablar sobre temas de crecimiento y desarrollo regional...".

Ah y por cierto, se informó que por ahí andaban también los secretarios estadounidenses Carlos Gutiérrez (Comercio), Michael Chertoff (Seguridad Nacional), el procurador Alberto Gonzales y otros funcionarios como Henry Kissinger o el director de Inteligencia John Dimitri Negroponte.

Cuentan las usualmente bien informadas malas lenguas que cuando se vieron el miércoles el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, confesó a Felipe Calderón que aún no digería del todo la derrota electoral republicana del martes.

Y por cierto, en el mismo Banco, la colega Alejandra Viveros pasó de la sección de prensa para América Latina a la de Reducción de Pobreza. Como si hubiera mucha diferencia...

El humorista Art Buchwald acaba de publicar un nuevo libro titulado, Muy pronto para decir adiós, escrito después de lo que fue una casi milagrosa recuperación.

A principios de año Buchwald se internó en una casa de atención para esperar la muerte, pero ésta no llegó y el periodista dedicó su espera a recibir amigos y escribir su libro.

Uno de esos amigos es el ahora despedido secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, al que en su libro Buchwald relata que ofreció "si alguna vez te despiden te consigo un cuarto aquí".



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