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Detrás de la Noticia
Ricardo Rocha
El Universal
Lunes 09 de octubre de 2006
primera seccion

Oaxaca: última llamada

Los próximos días serán decisorios para Oaxaca que, de un estado en conflicto, se convirtió en la gran amenaza. Si en las próximas horas no hay acuerdos entre la insurrección oaxaqueña y el gobierno federal habrá allí un baño de sangre que salpicará a todos: al presidente Fox por negligente; al presidente electo Calderón porque no harían nada sin su anuencia; al Senado por convenenciero; al PRI por cómplice y sobre todo a Ulises Ruiz por aferrarse a un cargo que ahora genera un enorme rechazo de sus gobernados y de buena parte del país.

Hoy se decide el destino inmediato de Oaxaca. La APPO y la sección 22 de maestros harán una contrapropuesta definitiva a la iniciativa del secretario Carlos Abascal que gira alrededor de tres ejes básicos: la "entrega" de la ciudad con la consecuente "toma" pacífica de Oaxaca por la PFP; el relevo de mandos policiacos y de justicia estatales por un gobierno federal de facto, y la promesa de "empujar" en el Senado de la Repúblicala salida de Ulises Ruiz.

En pocas palabras, tender un puente para que el gobierno foxista se haga cargo de la crisis y dar la impresión de que el relevo en el gobierno oaxaqueño no se deberá a la asonada popular sino a la vía institucional. Además, sin más muertos ni heridos.

Aun con las simulaciones, parece una vía razonable dado el estado de exacerbación al límite que se vive en Oaxaca. Sin embargo, hay todavía varios pendientes para lograr estos propósitos: la propia APPO y la sección 22 de maestros se han reservado el derecho de consulta a sus bases para replantear algunas condiciones que pueden o no ser aceptadas; otro riesgo es que -dada la necedad de su gobierno virtual- Ulises Ruiz invente un nuevo incidente violento que puede complicarlo todo; finalmente, el paso del conflicto por el Senado no está del todo amarrado a menos que se tenga ya un insólito acuerdo entre panistas y perredistas que garantice la mayoría sobre una fracción priísta que, hasta ahora, parece comprometida con el desgobierno de Ruiz.

En este delicadísimo punto, hay la confianza de que la marcha que llega hoy al Distrito Federal y tiene como meta precisamente el Senado de la República, ejerza la presión suficiente para convencer, aun a los priístas, de que la salida de Ulises Ruiz no sólo es conveniente sino absolutamente necesaria.

Por eso, la operación debe ser impecable. No hay margen de error. Oaxaca no lo resistiría. Y cada quien debe hacer su parte: los de la APPO y la 22 deberán entregar hasta la última radio tomada, levantar las barricadas y los bloqueos y limitar los plantones a los centros de las plazas sin afectar al comercio; pero sobre todo deben apaciguar a sus huestes y a los grupos que suelen salirse de control; la operación de la PFP debe ser milimétrica para evitar roces con los acelerados; el gobierno "civil" temporal deberá ser una mezcla perfecta de sensibilidad y energía; la marcha al interior del Distrito Federal tiene que afinar la puntería y evitar provocaciones, al Senado de la República y a ninguna otra cosa.

Lo cierto es que Ulises está acorralado en el último rincón del callejón. Humillado. Debería renunciar ahora que aún puede hacerlo con algo de dignidad. Sólo así podría salir librado de este capítulo ominoso.

El gran impedimento de este final no tan feliz son las traiciones. Si así lo deciden, los de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y la 22 tiene que replegarse en serio y mantener sus demandas dentro de los cauces institucionales. De no hacerlo así estarían haciéndole el juego a los que siguen esperando la noche de los garrotes. Pero del lado del gobierno tampoco se valen los engaños.

Tiene que haber un reconocimiento explícito de que aquí se ha tratado de una auténtica revuelta popular originada por una larga cadena de agravios y abusos de poder de muchos gobiernos, sobre todo los de José Murat y Ulises Ruiz, que han pisoteado los derechos humanos más elementales de miles de oaxaqueños, han acosado y golpeado a medios de comunicación independientes, como el periódico Noticias de Oaxaca, y han hecho de la impunidad su vergonzante sello de gobierno.

Ojalá que todo esto termine ya. Pero con los compromisos más elementales de justicia, dignidad y desarrollo para un estado entrañable ahora exhausto por esta larga batalla. Por cierto, Oaxaca va a necesitarnos a todos.

ddn_rocha@hotmail.com



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