![]() |
Formato de impresión patrocinado por | ||
| Itinerario Político |
|
Ricardo Alemán
El Universal Lunes 01 de mayo de 2006 primera seccion |
|
El poderoso aparato sindical, político y económico que posee el numeroso y "ricachón" gremio magisterial, ya está al servicio de Calderón L a cantera del viejo PRI parece inagotable. Es capaz de seguir nutriendo de cuadros partidistas lo mismo a la izquierda institucional que a la derecha en el poder. Como ocurre de tanto en tanto, se cumple puntual la "sacudida a la mata". Así, aquellos inconformes con el grupo en turno que se apodera del control del partido dejan el PRI y buscan refugio en otras formaciones, sin importar ideología o credo político. Ayer, la playa de llegada para buena parte de los desertores del PRI, de los que no alcanzaron una porción en el reparto del poder, era el PRD, el partido que dice representar a la izquierda institucional. Y hoy, en medio de la misma lucha del poder por el poder, la playa a la que arribaron los nuevos desertores es el PAN, el partido de la derecha en el poder, la candidatura de Calderón, que parece ser un jugoso botín para reputados ex priístas. Y si es cuestionable que priístas desprestigiados, como los José Guadarrama, los Manuel Camacho y las Socorro Díaz, hoy aparezcan como la alternativa de la izquierda que dice jefaturar el candidato AMLO, no es menos cuestionable que otros "renegados" del propio PRI, como Diódoro Carrasco y Benjamín González Roaro, salten al PAN. Está claro que el salto de Benjamín González Roaro a las filas panistas no es más que la mejor muestra de una sólida alianza entre Felipe Calderón y la aún poderosa lideresa del magisterio. Como se sabe, la señora Elba Esther Gordillo tiene su propio partido, Nueva Alianza. Pero el Panal no es más que una fuerza emergente que jugará un papel estratégico en los juegos de poder de la profesora. Lo importante es que el poderoso aparato sindical, político y económico que posee el numeroso y "ricachón" gremio magisterial, ya está al servicio de Calderón. Con ello, el candidato y el partido de la derecha mexicana han logrado la mayor y más importante alianza, porque el gremio que jefatura Gordillo es más importante y tiene un mayor peso específico que los aliados de otras candidaturas. Al final de cuentas, el candidato de la derecha logró la más rentable alianza, con el SNTE, y eso lo confirma la candidatura a diputado federal por el PAN, del ex director del ISSSTE. La mancuerna de la profesora Gordillo con Calderón en realidad se parece más a una alianza "transexenal", que se inició con el gobierno de Fox y que podría continuar, si es que gana el PAN la contienda presidencial, con el gobierno de Calderón. Pero además, la señora Gordillo cumplirá, a través del PAN, con su venganza declarada contra el PRI de Roberto Madrazo, al que no soltará sino hasta que haya sido eliminado de la contienda. Como dice el refranero popular, "mató dos pájaros de una pedrada". Pero en donde el PAN se ratifica como "el otro basurero del PRI" es precisamente con la incorporación a sus filas, a través de una candidatura plurinominal a diputado federal, del ex gobernador de Oaxaca, ex secretario de Gobernación y hoy ex priísta Diódoro Carrasco. ¿Qué es lo que compran el PAN y su candidato con la llegada de Diódoro Carrasco? Y a su vez, ¿qué compra el ex secretario de Gobernación al brincar del PRI, al dejar una militancia de muchos años, para pasar al PAN? Está claro que Acción Nacional no adquiere votos, porque el oaxaqueño no es, por donde se le quiera ver, ni líder de masas, ni jefe de grupo político alguno, y menos se ha significado por la solidez de su carrera política o por sus posturas a favor de tal o cual causa. Diódoro Carrasco fue parte del grupo político de Heladio Ramírez, el oaxaqueño líder de la CNC, quien de colaborador cercano lo metió como senador y de ahí a aspirante a sucederlo en el gobierno oaxaqueño. Gracias a la decisiva ayuda de Carlos Salinas, y nada más, Diódoro Carrasco llegó al gobierno oaxaqueño, a pesar de ser el heredero de uno de los cacicazgos locales más feroces. Luego fue llevado a la Secretaría de Gobernación, gracias a su amistad con Zedillo, en donde fue el responsable de esa dependencia en el último tramo del último gobierno presidencial del PRI. Y nada más. En realidad lo que compran el PAN y Calderón -además del conocimiento que pudiera tener Diódoro sobre los métodos operativos del interior del PRI- es una imagen cuya rentabilidad no es más que mediática, y harto significativa, en tiempos electorales como los actuales. Es decir, la figura de Diódoro Carrasco, en un momento clave de la campaña presidencial de Calderón, es una señal para un sector de votantes priístas que están inconformes con Madrazo, que no aparecen como muy convencidos de la oferta de Calderón y del PAN. La señal mediática es que se intenta engatusar con el cuento de que la candidatura panista no es de ultraderecha, sino que es plural y abierta, que caben personajes como el ex gobernador oaxaqueño, Diódoro Carrasco. Bueno, lo que no se dice al público es que Carrasco no es más que uno de los integrantes del ala derechista del PRI. Un oportunista que sólo busca el poder por el poder. aleman2@prodigy.net.mx
|
|
© Copyright El Universal-El Universal Online |