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Itinerario Político
Ricardo Alemán
El Universal
Jueves 02 de marzo de 2006
primera seccion

Congreso vulnerado

ERA un secreto a voces. Todos sabían que el poder fáctico de Televisa se volcó contra uno de los tres Poderes de la Unión, el Poder Legislativo, al que presionó para que se aprobaran las reformas a las leyes de Radio y Televisión y de Telecomunicaciones. El primer ataque fue lanzado contra una parte de ese Poder constitucional, el de la representación popular, la Cámara de Diputados, la llamada "casa del pueblo", cuya institucionalidad fue vulnerada por el poder fáctico de Televisa.

Los representantes del pueblo, esencia de la concepción democrática, fueron sometidos y convertidos en servidumbre.

El segundo ataque tenía como objetivo al Senado de la República, la representación del pacto federal, en donde una buena parte de los senadores de todos los partidos fueron doblegados por el poder económico y mediático de Televisa.

Pero al final de cuentas un puñado de senadores -del PRI, del PAN y del PRD, y por las razones que sean-, resistieron los embates, propusieron reformas a la "ley Televisa" y lograron contener, por lo menos de manera momentánea, el "plan de negocios" de Televisa, que en realidad es el fondo de las reformas.

En la nueva jerarquía de los poderes, en donde el poder mediático y económico de Televisa se ha colocado por encima de los poderes del Estado mexicano, el Poder Legislativo -o una gran parte de él-, fue vulnerado por los intereses económicos, empresariales, por el "plan de negocios" de la más influyente empresa de medios electrónicos de comunicación, por Televisa, que lo mismo compró voluntades entre diputados y senadores, que ofreció espacios gratuitos a partidos políticos y candidatos presidenciales. Televisa intentó, por todos los medios, convertir en ley su poder fáctico. Pero la historia no ha terminado, porque aún lo sigue intentado.

Lo anterior se desprende de las revelaciones que ayer hizo públicas EL UNIVERSAL, en donde se dan a conocer conversaciones entre ejecutivos de Televisa y de empresas telefónicas, y en donde quedan claros no sólo la fuerza coercitiva de la televisora, sino que legisladores de todos los partidos, diputados y senadores, venden al mejor postor la responsabilidad emanada de los cargos de elección popular.

Mediante presiones, sean políticas, mediáticas o económicas, los operadores de Televisa lograron que se aprobara en la Cámara de Diputados, en medio de una sospechosa unanimidad, las reformas a la Ley de Radio y Televisión, y que esa reforma pasara, en calidad de minuta al Senado. Un puñado de senadores lograron detener la reforma, hasta el momento, al exhibir que en realidad se trata de una contrarreforma que favorece, sobre todo, a Televisa, empresa en donde fue redactada la misma.

En el entramado que vincula a senadores como Diego Fernández de Cevallos (PAN), Emilio Gamboa (PRI), Enrique Jackson (PRI), Erick Rubio (PRI), y Héctor Osuna (PAN), también aparecen ejecutivos privados y consultores como Javier Tejado Dondé (Televisa), Eduardo Ruiz Vega (UIA), Ernesto Piedras (CIDE), Federico González Luna (Cámara de Diputados), Gerardo Soria (IDT), José Jorge Mena Ortiz (Senado), Gerardo Rodríguez (Senado), Claudia Romano (Televisa), Ricardo García Quevedo (Alestra) y Rafael Aranda (Avantel), entre otros, que según las revelaciones presionaron para que el Senado de la República aprobara la minuta proveniente de la Cámara de Diputados, en donde se aprobó la reforma a la Ley de Radio y Televisión el 1 de diciembre pasado, en una poco clara e increíble unanimidad.

Las revelaciones muestran no el saludable, necesario y transparente cabildeo entre empresarios de los medios y el Congreso -en donde se elaboran y aprueban las leyes-, sino la presión sórdida, facciosa del poder mediático y económico de Televisa contra uno de los poderes del Estado, el Legislativo. Queda claro que las reformas a la Ley Federal de Radio y Televisión fueron elaboradas por Televisa, que sus operadores cabildearon exitosamente en la Cámara de Diputados hasta conseguir una inexplicable unanimidad, y que esos mismos cabilderos intentaron el planchazo en el Senado. A querer o no, en Televisa están en lo suyo, en la legalización de su "plan de negocios" y la ratificación legal de su poder fáctico.

De Televisa no se puede esperar más que los intentos por acrecentar su influencia y su poder mediático y económico, su intento por consolidar y hasta legalizar su poder fáctico. Lo sorprendente, en todo caso, es la claudicación, sumisión y simulación a la que se han prestado diputados y senadores de todos los partidos -salvo las excepciones de un puñado de senadores-, que no son otra cosa que representantes populares y del pacto federal; son mandatarios de la sociedad, en donde los mandantes son los ciudadanos.

Y es que más allá de que, en efecto, se trate de revelaciones que según la legislación mexicana son consideradas como ilegales, lo cierto es que es una muestra del sometimiento de uno de los poderes institucionales, el del Congreso, al poder fáctico de Televisa. Y las muestras son evidentes.

Las grabaciones muestran que Javier Tejado Dondé lo mismo se acredita como representante para asuntos jurídicos de la Cámara de Radio y Televisión que se desempeña como asesor jurídico de Televisa.

Pero más aún, Tejado Dondé fue jefe, en Televisa, del diputado federal del PRI, Javier Orozco, el presidente de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía de la Cámara de Diputados.

Por si hiciera falta, se debe documentar que Javier Tejado Dondé fue el operador de Bernardo Gómez en la Cámara de Radio y Televisión, cuando el importante ejecutivo de Televisa se desempeñó como presidente de ese organismo empresarial. Más evidencias.

En realidad Javier Tejado Dondé fue, en los hechos, el presidente de esa Cámara, debido a las múltiples ocupaciones de Bernardo Gómez en Televisa. Esa versión la puede corroborar cualquier ejecutivo de la radio y la televisión, o las notas informativas de la gestión al frente de la Cámara de Radio y Televisión en la que Bernardo Gómez fue presidente.

Pero el escándalo es mayor si se recuerda que en los corrillos de la Cámara de Diputados, legisladores de los tres más importantes partidos políticos, como la diputada federal del PRD, Dolores Gutiérrez, secretaria de la Comisión de Radio y Televisión, expusieron en diversos momentos previos a que el pleno de San Lázaro aprobara la Ley de Radio y Televisión, que Javier Tejado Dondé les ofreció a sus partidos políticos, a sus fracciones parlamentarias y a sus candidatos presidenciales, espacios gratuitos en las frecuencias de radio y televisión de Televisa, para la difusión de las propuestas político electorales de sus partidos y candidatos presidenciales.

Ese cabildeo, en donde se ofrecían espacios en radio y televisión a cambio de apoyo a las reformas a la Ley de Radio y Televisión, hicieron el "milagro" de que todos los partidos representados en la Cámara de Diputados -PRI, PRD, PAN, PVEM, PT y Convergencia- las aprobaran por unanimidad. Así, el poder fáctico de Televisa vulneró a los diputados federales y a la Cámara de Diputados, la llamada "casa del pueblo". La nueva jerarquía de los poderes.

aleman2@prodigy.net.mx



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