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Itinerario Político
Ricardo Alemán
El Universal
Martes 07 de febrero de 2006
primera seccion

Destapes y mensajes

NOS ocupamos en días recientes de dos de los tres prospectos a miembros del gabinete anunciados por el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador: José María Pérez Gay y Juan Ramón de la Fuente. En los dos casos, señalamos, se trata de mensajes que vinculan al aspirante de la llamada izquierda institucional, con los gobiernos de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo.

Pero es muy distinto el mensaje que se quiere enviar con el destape del economista Rogelio Ramírez de la O, de quien López Obrador fue parco: "Es un doctor en Economía de la UNAM, con doctorado en Cambridge; es buen técnico, con sensibilidad social, que estará en todo lo que es la parte económica". Nada más. En ese caso el mensaje del ex jefe de Gobierno va dirigido a los sectores empresariales y financieros de dentro y de fuera ya que, en efecto, Rogelio Ramírez de la O se formó en la otrora prestigiada consultora Ecanal (Economic Análisis for Company Planning), que en la década de los años 80 y la primera mitad de los 90 ofreció asesoría empresarial y financiera a importantes firmas multinacionales, especialmente de Estados Unidos y el Reino Unido.

Ramírez de la O es un economista surgido de un estrato social medio, un hombre serio, astuto e inteligente, que gracias a esas cualidades se vinculó desde muy joven con el prestigiado doctor en economía Redvers Opie, uno de los discípulos de John Maynard Keynes, el filósofo, matemático y economista inglés que en 1936 sacudió al mundo con su discutida Teoría general de la desocupación, el interés y el dinero, libro que influyó decididamente en la forma de vida de las sociedades industriales tras la Segunda Guerra Mundial.

Redvers Opie, el avanzado discípulo de Keynes, y a quien los especialistas llamaban el más keynesiano de los herederos del filósofo inglés, conoció en México a Ramírez de la O, a quien consiguió una beca para realizar su doctorado en Cambridge. Posteriormente, en 1976 lo llamó a la fundación de la empresa consultora privada Ecanal, especializada en el análisis económico. El nombre de Redvers Opie convirtió a Ecanal en una prestigiada firma que hizo una selecta clientela de firmas multinacionales y mexicanas. A la muerte de Opie, Rogelio Ramírez de la O se quedó con el control de Ecanal, perdió una buena cantidad de clientes, aunque mantiene el prestigio de la firma que asesora a empresas en los ramos automotriz, bienes de consumo, bebidas, farmacéutica y de fondos de inversión. Además, Ramírez de la O es miembro del Consejo de Abn-Amro Bank y del Grupo Modelo.

Sin duda, una hoja de servicios nada despreciable, sobre todo en lo referente al análisis económico y financiero, en la consultoría privada, pero carente de solidez en la administración pública. Opie, mentor de Ramírez de la O, era la gran figura mundial de la interpretación económica, y heredó el prestigio y la consultora a Ramírez de la O, quien a pesar de ese prestigio es considerado por importantes círculos del análisis empresarial y financiero como un mero consejero, como un vendedor de ideas, de sueños que en no pocas ocasiones están muy lejos de llevarse a la práctica.

Pocos consultores se imaginan a Ramírez de la O como funcionario público, ya no se diga como secretario de Hacienda, en donde las habilidades para las disciplinas económico-financieras son tan importantes como las destrezas políticas, de las cuales carece por completo Ramírez de la O, un hombre introvertido, que gusta del bajo perfil, de escasos recursos para el debate en el terreno de la negociación y acuerdo políticos, y sobre todo sin experiencia en la administración pública. Por su origen de clase, y por sus habilidades para "vender ilusiones", dicen quienes le conocen, comparte rasgos de mesianismo con López Obrador. Ramírez de la O, igual que AMLO, se imagina llamado a cumplir una misión casi divina para cambiar al mundo. Por eso, dicen, el acercamiento y el "empaque" de personalidades.

Pero más allá de las reconocidas habilidades y supuestas carencias de Ramírez de la O, lo cierto es que su prematuro destape como pretenso secretario de Hacienda de un gobierno que aún no es gobierno -igual que los curiosos destapes de José María Pérez Gay y de Juan Ramón de la Fuente-, más bien parecen ser parte de una habilidosa estratagema mediática y de reposicionamiento de López Obrador. Y nos guste o no, consiguió su objetivo, aun a costa del desgaste de aquellos a los que hoy lanza a la palestra y que por esa razón, porque llegarían peligrosamente debilitados, si no es que totalmente quemados, al final de cuentas no figurarían en el gabinete. Por lo pronto, AMLO ganó imagen, consiguió colocarse de nueva cuenta en el centro del debate y marcar la agenda, ahora de los presidenciables.

Pero lo que hoy puede ser una ganancia marginal, mañana se puede traducir en una crisis al interior del perredismo. Dijimos aquí apenas el pasado martes que una de las más peligrosas señales que mandó López Obrador al destapar a tres de sus "preferidos", era precisamente la de ignorar y marginar a los cuadros surgidos de la izquierda institucional, del PRD, para las posiciones relevantes de su presunto gobierno. Ya apareció la primera señal de esa incongruencia. Recientemente, en un artículo periodístico, el ex precandidato a jefe de Gobierno y aún jefe de los diputados federales del PRD, Pablo Gómez, hizo una crítica a la posibilidad de que el perredismo sea relegado. Y en ese juego perverso, porque eso parece el destape adelantado, López Obrador parece jugar con fuego. Y si no, al tiempo.

En el camino

Se enojan unos y otros. Que si tal o cual candidato presidencial no tiene esqueletos detrás del clóset. Va de nuevo. El candidato de la izquierda institucional, Andrés Manuel, aún tiene pendientes con los llamados videoescándalos, que a querer o no, aún pueden dar sorpresas. Felipe Calderón, del PAN, tiene en su camino el escándalo de los jóvenes Bribiesca Sahagún, que les guste o no se convertirá, con el peso mediático de la guerra declarada por el PRD al PAN, en un factor decisivo para la contienda presidencial. Roberto Madrazo tampoco está limpio, y dígalo si no el escándalo tampoco concluido en torno del ex gobernador Arturo Montiel, y la guerra que tiene con la profesora Elba Esther Gordillo. El partido de Patricia Mercado, Alternativa, está en crisis un día y otro también. Lo cierto es que la división entre los llamados socialdemócratas con los autodefinidos como campesinos, es una guerra irreconciliable que terminará con un partido en la lona, que acaso no consiga siquiera ratificar el registro. Y qué decir del Partido Nueva Alianza, en donde la guerra declarada por su real dueña al PRI de Madrazo, parece interminable.

Pero esa crisis que viven todos los partidos que aparecerán en las boletas electorales, tampoco es el fin de la historia, ya que aún hay esqueletos entre los que se encuentran aliados. Son los casos de los partidos Convergencia, Verde y Del Trabajo. En los tres hay feroces disputas por la dirigencia, léase, por la propiedad de esas franquicias. No se salva ninguno de los integrantes de la desprestigiada partidocracia.

aleman2@prodigy.net.mx



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