A Ulises Ruiz le tiene sin cuidado que gane el PRI la elección de este año en Oaxaca. Lo que le quita el sueño es que llegue al poder alguien que no le garantice impunidad, pues son descomunales las ilegalidades y tropelías que cometió en su gobierno.
El gobernador oaxaqueño hace todo lo posible por evitar una alianza opositora que coaligue a enemigos políticos y enarbole la bandera de un pueblo agraviado de una y mil maneras. Se dedica también a impedir una candidatura que, aún siendo de su partido, opte por sacudirse el pesado fardo político en que se ha convertido para el priísmo.
Pasado mañana vence el plazo para que el empresario Gabino Cué, contrincante de Ulises Ruiz en la pasada elección, se registre como candidato de una amplia alianza de oposición que, al hacer eco de los desastrosos resultados del actual gobierno priísta, tendrá grandes posibilidades de ganar el gobierno, a pesar de la maquinaria electoral tricolor y los diversos cacicazgos oaxaqueños.
Hasta el momento de escribir esta columna todo indicaba que la alianza está amarrada. En las próximas horas se reunirán en Oaxaca César Nava, del PAN; Jesús Ortega, del PRD; Luis Maldonado, de Convergencia; y Manuel Camacho, del Diálogo para la Reconstrucción de México (DIA), para proclamar la candidatura de Cué, pupilo del ex gobernador y ex secretario de Gobernación priísta Diódoro Carrasco, hoy militante del PAN.
Cué, de 44 años, senador del partido Convergencia hasta hace unos días, es ideológicamente más cercano al blanquiazul, aunque se benefició del intenso trabajo de organización política que realizó durante los últimos meses en el estado Andrés Manuel López Obrador quien, sin respaldar explícitamente la alianza, se decidió a no boicotearla, con tal de que el PRI pierda el estado y Ruiz pague sus pillerías. Ya se vería más tarde, de alzarse Cué con la victoria, a quién retribuirá en la presidencial de 2012 con los votos de Oaxaca.
Bravuconerías y recientes amenazas de videoescándalos de diputados federales incondicionales de Ruiz esconden su miedo a perder la elección y evidencian la ruptura que ocasionó al interior del PRI local en busca de impunidad.
Esta misma semana debe quedar definida la candidatura priísta y, a como están las cosas, todavía podría caerse la que apuntala el gobierno oaxaqueños en la persona del diputado federal Eviel Pérez Magaña.
El priísmo nacional, encabezado por Beatriz Paredes, cree que la candidatura de Pérez Magaña sería muy débil frente a la de un Gabino Cué apoyado por la alianza opositora, de ahí que al cuarto para la hora todavía se piense en lanzar a otro candidato, a saber el ex senador Adolfo Toledo Infanzón (con quien ya hizo alianza el siempre acomodaticio Jorge Franco) o el jurista Raúl Bolaños Cacho, cuya familia ha sido particularmente agravada por los excesos del actual gobernador.
Oaxaca, pues, está muy caliente. No faltan quienes vislumbran hechos de sangre, como tampoco los que aseguran que Ulises Ruiz es capaz, como último recurso, de reventar la elección, llevarla a tribunales, obtener un fallo que obligue a reponerla y abrirse así un plazo para recomponer la situación de un estado que vive hoy un episodio más del estallido social que empezó en 2006 y que no ha terminado.
Instantáneas
1. MÁS DE ALIANZAS. Mario Marín, el góber precioso, también mueve todos los recursos a su alcance para evitar en Puebla otra alianza opositora. Pero el acarreo que hizo en apoyo a la candidatura de su ex secretario de Desarrollo Social, Javier López Zavala, motivó que el otro aspirante del PRI, el ex presidente municipal poblano Enrique López Guerrero, decidiera apoyar al senador Rafael Moreno Valle, precandidato del PAN. Éste, sin embargo, todavía debe sacudirse el embate de los ultras del Yunque, que insisten en postular a Ana Teresa Aranda.
2. ¿EFICIENCIA? Si el traslado de poderes de Chihuahua a Ciudad Juárez resulta en una mejor y más eficiente respuesta a la delincuencia, se habrá anotado un éxito el gobernador José Reyes Baeza. Si nada más es para taparle el ojo al macho y liberar presión a la indignación popular por la reciente masacre de jóvenes, lo único que se estará trasladando será burocracia.
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