Díganme que es broma que el presidente Felipe Calderón puso al frente de la Secretaría de Desarrollo Social a un personaje cuya mayor fama hasta hoy es que “casi” ganó la gubernatura de Sinaloa.
Díganme que es broma que en la Sedesol despachará un funcionario que como subsecretario de Economía forjó una fama de ausente: unos cuentan que viajaba cada vez que podía a su terruño, otros aseguran que funcionarios federales que lo buscaban “por la red” no se hacían ilusiones de encontrarlo, y “en la fuente” de reporteros que lo cubría se le conoce por su impuntualidad o, de plano, inasistencia a eventos, al grado de que dejaba plantados a representantes de corporativos como IBM o Microsoft.
Díganme que es broma que el Presidente premió a un subsecretario para la Pequeña y Mediana Empresa cuyas referencias de desempeño profesional son, a juicio de especialistas, la opacidad en el manejo de los padrones y llevar al máximo la política de “hagamos que parezca como que estamos haciendo”, apuntalando de paso el “síndrome de Peter Pan”, es decir, “démosles apoyos pero no estrategias para pensar qué tienen que hacer para dejar de usar el pañal” de los recursos del gobierno.
Díganme que es broma que Calderón se volvió incapaz de corregir en el camino. Me explico: hace tres años, cuando nombró su primer gabinete alguien que conoce como pocos a los calderonistas me dijo: no te fijes en los secretarios, dale seguimiento a los subsecretarios. Y ahí me saltó, entre otros, el nombre de Heriberto Félix. ¿Méritos?, cuestioné. Cercanía con el Presidente, parentesco con los Clouthier y vas a ver cómo va a crecer hasta estar listo para ser secretario, me contestaron. Pasó el tiempo, ¿alguien notó cómo se fue dando el crecimiento del licenciado Félix?
Díganme que es broma que este es el mismo Presidente que al hablarle al país el 2 de septiembre pasado invitó a sus gobernados a un cambio de prioridades, haciendo del combate a la pobreza EL tema. ¿Cómo es que decide darse en este momento el lujo de que llegue al despacho correspondiente un señor que tendrá, en el mejor de los casos, que pagar durante meses la curva de aprendizaje para entender, primero, lo que implica ser secretario de Estado, y luego, cómo funciona una de la dependencias más complejas? Pocas como la Sedesol por la diversidad de programas que maneja, su interrelación con entidades y municipios, su dimensión verdaderamente nacional al atender las poblaciones menos desarrolladas, los desastres naturales, las redes de distribución de alimentos, etc.
Díganme que es broma que la Presidencia eligió a un funcionario advenedizo en el combate a la pobreza, por encima de actuales y anteriores subsecretarios de Desarrollo Social, que han hecho de México una referencia internacional en la materia.
Porque mientras todos discuten sobre los movimientos de Agustín Carstens y Ernesto Cordero, a mí me parece que la pésima noticia está en quién llega a la primera línea del gabinete y, en teoría, a combatir la pobreza.
Díganme que con este nombramiento no va a haber alguien que considere al licenciado Félix precandidateable a la Presidencia, porque entonces sí me dará un ataque de risa loca.
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