Verdaderamente las señoras que dirigen el Instituto de las Mujeres del Distrito Federal ¡se volaron la barda! Pues se enojaron mucho con el cantante Alejandro Fernández por incluir en su más reciente trabajo discográfico el tema “Unas nalgadas”, que según ellas, fomenta la violencia hacia el género femeninoPor desgracia para nuestra sociedad, la violencia hacia las mujeres no se elimina polemizando acerca de la letra de una canción, sino a través de estudio, acciones precisas y un trabajo profundo con las autoridades, legisladores, maestros y padres de familia. ¡Qué fácil! atribuirle a un pobre cantante de ranchero, el problema de la violencia contra las mujeres y no a los múltiples factores que la provocan, motivan y hasta la protegen. Al paso que vamos, en cualquier momento alguien va a culpar a la música de Tatiana por todo el abuso infantil que se sufre en nuestro país, a los Tigres del Norte por el narcotráfico y las muertas de Juárez, a los temas de Café Tacuba de la discriminación racial y a Paulina Rubio, Gloria Trevi, Ricardo Arjona, Belinda, Lucero y otros cantantes, de tanta estupidez que existe en México. Lo que sí es un hecho, es que varias compañías discográficas ya andan detrás del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal, para que les diseñen campañas de lanzamiento y promoción a varios de sus artistas. Pobre Corazón salvaje Lo que le está sucediendo a Corazón salvaje se veía venir desde antes de su estreno. Era de esperarse que el “licuado” de Yo compro esa mujer con el original de Caridad Bravo Adams, más un Juan del Diablo de 50 años, una producción de tres pesos y el supuesto millón de dólares para Aracely Arámbula, iba a terminar en un fracaso. ¡Tan fácil que hubiera sido!, nada más con respetar el libreto original, contratar un elenco adecuado y grabar los exteriores en la hacienda de Cocoyoc, en Morelos, como lo hizo José Rendón en la versión que protagonizó Eduardo Palomo, y así Salvador Mejía y toda su producción hubieran tenido éxito. A Corazón salvaje le pasó como en las clásicas telenovelas del canal de las estrellas, donde al final la villana paga caro su soberbia y ambición; en cambio la discreta, humilde e ignorante “sirvienta” es premiada con amor y mucho éxito, como le sucede ahora al culebrón rival Hasta que el dinero nos separe que se transmite por la misma señal. ¡Lo que es la vida! Walt Disney vs el incipiente cine mexicano de animación Durante esta temporada navideña dos películas en dibujos animados se medirán frente a frente en las taquillas de nuestros cines: La princesa y el sapo de Disney y Nikté de manufactura nacional. Ambas cintas son acerca de princesas soñadoras, prometen historias divertidas, canciones pegajosas, entrañables personajes y bellísimos dibujos. La pregunta es: ¿Quién triunfará? Si las dos tendrán durante estas vacaciones casi el mismo número de pantallas. Al final, ¿ganará como casi siempre el poderío del ratón Miguelito? ¿Las mismas historias? o ¿El esfuerzo de un grupo de mexicanos visionarios? Señores y señoras: ¡Que gane la mejor! El éxito de Susan Boyle ¡Qué maravilla! El disco de Susan Boyle ya salió a la venta en México y es un deleite, pues la voz de esta cantante, hasta hace poco tiempo desconocida, es de otro mundo. Este disco que lleva como título: “I Dreamed A Dream” (El sueño que soné) es bueno en todo, los 12 temas que lo integran son verdaderas creaciones. Estimado lector, si compra el disco, ponga mucha atención al cover que hace del tema que popularizó Madonna, “You’ll See”, a la fuerza interpretativa que imprime en “I Dreamed A Dream”, la forma en que canta “Cry Me A Triver” y como toma un sentido más profundo “Silent Night” a través de su canto. No es casualidad que en estos momentos Susan Boyle sea la gran vendedora de la temporada, pues pocas veces en la vida se tiene la oportunidad de encontrar una voz tan cautivadora, potente y madura como la de esta inglesa surgida de un programa similar a La Academia u Operación triunfo, de donde por lo general sale puro producto de desecho. |