“No, no, no”, grita Gómez Mont
Javier Lozano se apunta, dice “yo”
En el Itinerario Político del 21 de noviembre de 2008 —poco después de la sorpresiva designación de Fernando Gómez Mont como titular de Gobernación—, preguntamos: “¿Alguien sabe por qué no se le da calidad de presidenciable al nuevo secretario de Gobernación? Pronto lo sabremos”. Un año después se sabe toda la historia.
Resulta que una de las condiciones planteadas al presidente Calderón por su amigo Gómez Mont —cuando le propuso hacerse cargo de Segob— fue precisamente esa: no considerarlo como uno de los muchos presidenciables azules que se diputan la sucesión.
Con el tiempo, Gómez Mont se encargó de rechazar la postulación como potencial candidato presidencial —luego que una encuesta de GEA lo colocó entre los azules más aventajados—, y dijo una y otra vez que “no le interesa”. ¿Por qué?, le preguntaron en todos los tonos. La respuesta sorprendió por su honestidad: “Porque no soy un político profesional”.
FOCOS ROJOS, ENTRE AZULES
Viene a cuento el tema porque son muchos los indicios de que en los establos azules se hacen preparativos para empezar a mover las caballadas ante la llegada del tiempo sucesorio. En horas habrá terminado la primera mitad del gobierno de Felipe Calderón. Con ello entrará al segundo tiempo, cuya principal característica será justamente la sucesión presidencial.
El asunto parece preocupante, y por ello más competido entre los azules, porque a menos de tres años de julio de 2012 el partido azul no cuenta con un solo precandidato de peso, capaz de enfrentar hoy a los aspirantes amarillos y tricolores. Pero la crisis no sólo es visible en el PAN —partido que, por cierto, perdió buena parte de sus preferencias frente al electorado y por ello buena parte de su fuerza en el Congreso—, sino que acaso lo más grave se localice en la mediocridad del gabinete presidencial y en los gobiernos estatales.
Si se cuestiona con honestidad entre los azules, nadie podrá hablar de un candidato sólido y capaz de hacer frente a los Peña Nieto y Beltrones; a los López y Ebrard, e incluso a los aspirantes ciudadanos como Jorge Castañeda, que inteligente y audaz —y a partir de un ensayo elaborado junto con Héctor Aguilar Camín sobre el México posible— recorre el país para pulsar los ánimos. ¿Quién en el Partido Acción Nacional tiene los tamaños como para ser considerado candidato presidencial serio? La respuesta es contundente. Nadie.
CORDERO, EL INVENTO
En días pasados el presidente Calderón anunció un golpe de timón a su política social; en realidad la colocaría como la más importante de sus prioridades. En un evento espectacular —no sólo por tintes de autocrítica y el reconocimiento de que el número de pobres regresó a los niveles de 2005—, muchos vieron al secretario de Desarrollo Social, Ernesto Cordero, no sólo como “el hombre del presidente”, sino como “el delfín” para 2012.
En realidad, desde que fue llevado al gabinete, Cordero ha sido mencionado desde la misma casa presidencial como un potencial sucesor de Calderón. Y resultaría entendible que el Presidente haya decidido la selección de un sucesor —sobre todo luego de la muerte trágica de Juan Camilo Mouriño—, pero no queda claro para nadie que de ser cierta la versión, el preferido sea el titular de Sedesol. ¿Por qué?
Porque a los ojos de enterados y párvulos, el señor Cordero no es más que un “bulto”. Es decir, un político cuyo único mérito es ser amigo del presidente Calderón; con escasa experiencia, nula trayectoria política, una personalidad que no mueve a nadie y, por si hiciera falta, una dificultad casi natural por comunicar a sus interlocutores. Todas esas adversidades podrían ser menores frente al dato duro de su presentación en sociedad.
El evento espectacular en el que habría sido presentado en sociedad el señor Cordero en realidad podría haber sido un acto para destruirlo. Y la razón es elemental: anunció el fracaso de l a política social en su corta gestión al frente de Sedesol, al tiempo que prometió que en el trienio por venir las cosas cambiarían, claro, para bien. ¿Ese es el candidato presidencial del PAN y de Calderón? Si la respuesta es afirmativa, desde hoy podremos dar por derrotado al PAN en julio de 2012.
LUCHA INTRAMUROS
El retiro voluntario de Gómez Mont de la carrera presidencial puso nerviosos a otros corredores, como el energético secretario de Trabajo, Javier Lozano, quien luego de su exitosa participación en la liquidación de Luz y Fuerza decidió jugar sus cartas en la sucesión al interior del gabinete presidencial y del partido azul, en el que por cierto no es bien visto.
A pesar de que es indiscutible que Lozano es uno de “los hombres del presidente”, entre el panismo de todo el país es visto como arribista, debido a su origen en el PRI y a su pertenencia a grupos tricolores como el también neopanista Diódoro Carrasco. Al mismo tiempo, pretensos como Alonso Lujambio, Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel siguen sus propios esfuerzos, con altas y bajas, pero sin dar el salto. Y es que hoy los aspirantes del PAN a suceder a Calderón son más bien mediocres. Al tiempo.
EN EL CAMINO
A partir de enero próximo, el Seguro Popular entregará recursos a cada afiliado, no por familia. Es decir, los recursos se multiplicarán.
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