La mayor preocupación del sector de telecomunicaciones es que la SCT sólo licitará un par de hilos de fibra oscura de la CFE que se considera no sólo insuficiente para atender la demanda del mercado sino contraproducente porque no se cumplirá el objetivo principal del gobierno que es el de crear una red que compita con la de Telmex.
Lo que señala la Canitec, que preside Alejandro Puente, y varias empresas en lo individual, es que al licitar sólo un par de hilos se elevará el costo de entrada para los competidores de Telmex y no lograrán reducir las tarifas al público. Las empresas demandan a la SCT que licite por lo menos otro par de hilos para que existan así dos nuevos redes que compitan con Telmex a precios competitivos para que realmente bajen las tarifas.
Sin embargo, la subsecretaria de Comunicaciones de la SCT, Gabriela Hernández, niega de antemano la posibilidad de que esta licitación se amplíe toda vez que desde un principio el anuncio que hizo el presidente Felipe Calderón fue de sólo un par de hilos de fibra oscura para crear una tercera red adicional a la de Telmex y la propia CFE.
Niega también que se vaya a incrementar el precio de entrada a los nuevos competidores porque habrá un avalúo del Instituto Nacional de Administración y Avalúos de Bienes Nacional (Indaabin) y asegura que sí habrá competencia con un par de hilos porque las bases se diseñaron para que realmente se pueda construir una red nacional.
Otro tema que preocupa al sector es que el ganador tendrá que invertir en la construcción de mil 739 kilómetros, de un total de 34 nuevos segmentos adicionales a los 295 que se licitarán, y que implica un costo adicional para la nueva red.
Aunque la red se dividió en tres rutas: Pacífico, Centro y Golfo, Gabriela Hernández explica que un solo postor podrá participar por las tres y que la división busca tener varias redes troncales para fomentar una mayor competencia.
El objetivo de la SCT es que las bases definitivas estén publicadas a mediados de este mes y que en enero esté el fallo.
FONATUR EMITIRÁ BONOS PARA COSTA LORA
Miguel Gómez Mont, director General de Fonatur, cerró ya la compra de 3 mil 500 hectáreas en Tamaulipas de lo que será el segundo Centro Integralmente planeado, CIP, que se desarrollará en este sexenio.
Lo interesante es que Fonatur prepara la emisión de un nuevo bono estructurado en infraestructura para pagar los terrenos bajo un esquema similar al de los CDK y hay interés de varias grandes afores del país en participar ya que son proyectos de largo plazo.
La meta de Gómez Mont es que el esquema de financiamiento esté listo a fines de este año, para que la emisión de los bonos se realice en enero. El CIP, que se denomina Costa Lora, se ubica en una extensión que duplica en tamaño a Cancún y el objetivo es que Tamaulipas se convierta en uno de los principales destinos del turismo fronterizo y rivalizar con la Isla del Padre, que es el favorito de los regiomontanos para tener una casa de playa, aunque el cruce de la frontera es cada vez más tardado y complicado por las mayores medidas de seguridad.
Desde luego es un proyecto de largo plazo pero por su ubicación y belleza natural la expectativa es que pueda desarrollarse la primera etapa rápidamente y la apuesta es desde luego a que se recupere la economía de Estados Unidos.
El otro CIP que está en proceso de desarrollo aunque lógicamente se vio afectado por la crisis, es el de Teacapan, en Sinaloa, que fue anunciado el año pasado y es un proyecto de turismo de más alto nivel en un área de 2 mil 300 hectáreas que está ya pagado por Fonatur y es el principal programa turístico del estado.
Gómez Mont presume como uno de sus logros en Fonatur el hecho de que en este sexenio se vayan a desarrollar dos nuevos CIP ya que el último que impulsó el Fonatur, hace 25 años, fue Huatulco.
LORETO BAY A HOMEX Y VIVA AEROBÚS
Lo que podemos confirmarle es la venta de Loreto Bay al grupo integrado por Eustaquio de Nicolás de Homex con Roberto Alcántara de Viva Aerobús. La venta la realizó Citigroup con un proceso poco transparente en el que Fonatur no participó directamente aunque sí tenía derecho de veto sobre el comprador.
Extraoficialmente se afirma que se vendió en 27 millones de dólares con una importante pérdida para Citigroup.
|