El Presidente volverá al mismo punto en el que arrancó la discusión por el paquete económico, y es muy probable que tenga que aceptar las condiciones del PRIUna reciente investigación realizada por científicos australianos, sobre el comportamiento de los seres humanos al extraviarse, arrojó datos sobre cómo actuamos cuando nos encontramos perdidos. La mayoría de las personas observadas en este experimento anduvo siempre en círculos cuando trataba de salir del espacio físico que no conocía, ya fuera un bosque o un desierto. Algo así le acaba de pasar al gobierno de Felipe Calderón en la negociación de su cuestionado paquete económico 2010. Desesperado por encontrar una salida al entrampado escenario económico, con su recesiva propuesta fiscal, el Presidente no atinó más que a moverse en círculos y cayó en el mismo error de su antecesor Vicente Fox. Con Calderón y su abucheado plan de elevar impuestos para tapar el hoyo en las finanzas públicas, se repite la misma historia que en 2003, cuando Fox negoció con Elba Esther Gordillo, entonces lideresa parlamentaria del PRI, su plan fiscal que, entre otras cosas, gravaba con IVA alimentos y medicinas. La torpeza de Fox al creer que un solo grupo del PRI le garantizaría la aprobación y ratificación de su Ley de Ingresos es la misma que mostró el gobierno calderonista al creer que su pacto con Beatriz Paredes y los gobernadores daría pase automático a su plan. Ignorar a Manlio Fabio Beltrones en una negociación que se cerró sólo al grupo de Paredes y al voto forzado de los diputados que recibieron órdenes de los gobernadores, encabezados por Enrique Peña Nieto, fue un error. Al Presidente y sus operadores se les olvidó que también fue Beltrones quien, aliado en aquel 2003 con Roberto Madrazo, logró echar abajo el plan de Fox y metió a Elba Esther en una dinámica de desgaste que terminó con su destitución como coordinadora de la diputación priísta. Pero si ya el senador sonorense estaba irritado porque lo aislaron de esa negociación, fue el dirigente del PAN, César Nava, con su torpeza monumental de pretender rehuir la paternidad del paquete fiscal y actuar como si no fuera del partido en el gobierno, quien terminó de molestar a los priístas, al grado de que los unificó de nuevo, y les dio el pretexto perfecto para echar abajo los impuestos aprobados por sus propios correligionarios de la Cámara de Diputados. Ayer ya se hablaba de un acuerdo entre las cúpulas priístas, incluida la dirigente Paredes, para echar abajo el aumento del 1% al IVA. Los senadores del PRI lo rechazarán en el pleno del Senado y la Ley de Ingresos será regresada a San Lázaro, donde los diputados priístas, los mismos que aprobaron ese incremento apenas hace unos días, ahora votarán en contra y sepultarán definitivamente el alza al IVA. El rechazo generalizado al alza de impuestos en diversos sectores, pero sobre todo el desafortunado comentario de César Nava, hizo que el PRI hiciera a un lado sus diferencias y se reunificara; que lo mismo Beltrones que Paredes y los gobernadores avalaran tirar el aumento al IVA la próxima semana. Calderón volverá así al mismo punto en el que arrancó toda esta discusión y es muy probable que tenga que aceptar, ahora sí, la imposición de un mayor déficit público por parte del PRI. Y como quien anda extraviado y no conoce el terreno, el Presidente y su gabinete volverán a caminar en círculos. LA UTOPÍA DE LA IZQUIERDA MEXICANA El solo anuncio de la creación de un frente amplio de izquierda, que pueda devolver a ese sector la competitividad electoral perdida, provocó reacciones inmediatas y suscitó dudas entre los actores participantes. La propuesta lanzada por Manuel Camacho fue identificada de inmediato con el discurso de Marcelo Ebrard y, según afirman, cayó muy mal entre los grupos que comanda Andrés Manuel López Obrador, porque lo interpretaron como un desafío al liderazgo del tabasqueño que quedó vulnerable, especialmente tras la derrota estrepitosa en los recientes comicios en su estado natal. Pero en el Palacio del Ayuntamiento se manejan con cautela y lo que menos buscan es abrir un frente con López Obrador. Y la razón es muy sencilla: nada más desafortunado para la causa de uno y otro, que en este momento la izquierda se polarice entre radicales y progresistas, porque con eso difícilmente podrían dar la pelea a la derecha y, sobre todo, a la eficiente maquinaria electoral del PRI en 2012. AMLO, Ebrard y el resto de los grupos de izquierda deberían tener claro, a estas alturas y con sus últimos resultados electorales, que sin el frente unido no tienen posibilidad de competir en 2012, como tampoco lo harán en las elecciones para gobernador que hay el próximo año en 10 estados. Si a la propuesta del frente amplio se le descalifica y etiqueta de antemano, sin olvidar que Camacho, si bien ex jefe de Ebrard y siempre cercano al jefe de Gobierno, también ha sido estratega y asesor personalísimo de López Obrador, además de político de experiencia y conocimiento profundo del sistema político, lo único que lograrán es condenar a las fuerzas de izquierda, todas, a jugar un mero papel testimonial en los próximos comicios locales y presidenciales. NOTAS INDISCRETAS... Si el gobierno pretende apagar el movimiento del SME por la vía económica, más vale que replantee la estrategia. El sindicato tiene recursos suficientes para mantener y financiar su resistencia. Desde 2008, ante el primer intento del gobierno de Calderón para extinguir LyFC, la dirigencia del SME creó un fondo en el que se dedicaron a “ahorrar” para una eventual contingencia. Y debieron ahorrar bastante porque la dirigencia ofrece 5 mil pesos por cada trabajador que se quiera amparar, y piensan promover un total de 10 mil amparos, es decir, están dispuestos a pagar 50 millones de pesos. A los abogados que promuevan amparos individuales les dieron un adelanto de 2 mil 500 pesos por recurso, y tal vez eso explica que muchos trabajadores no estén acudiendo a las liquidaciones del gobierno, pues ven que en el sindicato hay recursos para resistir. Además de los amparos individuales, también promueven un amparo general y otras denuncias ante la PGR, y al abogado que lleva esto le entregaron el miércoles un anticipo de 10 millones de pesos en efectivo y sin cobrarle el IDE. Así que, para ser un sindicato de desempleados, el SME aún tiene bastante liquidez y capacidad económica… En algunos cruceros de Guadalajara se venden unos dulcitos a los que llaman los emilitos. Es un paquetito en el que incluyen un dulce envinado al que los tapatíos llaman borrachitos y una pastilla de menta. Los vendedores dicen que se llaman emilitos porque “primero va el borrachito y luego la mentada”. ¿A qué se referirán?... Se detienen los dados. Escalera y salvamos la semana. |