Un amigo me comenta que el llamado realismo mágico de la literatura latinoamericana le da flojera, que es como ver telenovelas y regodearse en las miserias humanas como si no tuviéramos suficiente con las nuestras y ocuparnos en remediarlas.
A pesar de eso defiende a García Márquez por los ataques a su libro Memoria de mis putas tristes, que supuestamente hace apología de la paidofilia. Por otro lado critica a Saramago, quien se declara ateo divulgándolo precisamente como religión a la que nos invita cuando dice que La Biblia es un catálogo de crueldad y de lo peor en la naturaleza humana, que cómo creer en ese Dios a quien el Papa jamás ha visto ni se ha sentado con él a tomar un café como para decirse su representante.
Ya sea desde el poder político o desde el religioso, a los libros siempre se les ha atacado; la novedad es que ahora los agrede quien para muchos es uno de los mejores escritores contemporáneos. La comunidad intelectual parece no ver que esas declaraciones explosivas las emite Saramago cuando publica un nuevo libro para promoverse, como esos rockeros que se disfrazan de satánicos para impresionar a los muchachos.
EL EFECTO ABRELATAS. Tiene razón Héctor Aguilar Camín con su ejemplo de los náufragos sin abrelatas; presupuestar con base en una estimación alta del precio del petróleo es una salida fácil, pero también es cierto que cuando tuvimos excedentes, porque se subestimó la cotización en los pasados dos años, se perdieron bajo el colchón; más vale incorporar el potencial ingreso a un destino cierto y vigilar el subejercicio.
QUÉ SUCEDIÓ EN TABASCO Y COAHUILA. Se creyó que la política de derecha, afín al empresariado, traería las mejores prácticas de la iniciativa privada a la burocracia. Los cazadores de talentos crearon los llamados gabinetazos donde muchos empresarios se metieron a políticos, pero el resultado no pudo ser más desastroso: las empresas no crecieron en un ambiente de libre competencia, sino que el tráfico de influencias creció como un cáncer; basta mirar lo que sucede en Comunicaciones y Transportes con la aviación, las carreteras, las radiofrecuencias y la telefonía. Hasta el Servicio Postal, donde la ejecutiva Purificación Carpinteiro en lugar de hacer eficiente y rentable ese servicio, tan sólo dejó a los carteros vestidos como repartidores de pizzas, heredando una nómina impagable y una estela de intrigas con sus superiores. Estas y muchas inconformidades más, como la del paquete fiscal 2010, terminarán con el experimento de poner a empresarios de gobernantes.
WALTER MERCADO DE LA POLÍTICA. No quiero parecerme a Loret de Mola, que a cada suceso dice que ya lo sabía aunque no lo haya puesto por escrito; pero de verdad en este espacio yo dije que la mano que mecía la cuna en el movimiento de AMLO era Camacho Solís y que El Peje tarde o temprano se convertiría en una pieza de desecho. Cómo andarán las cosas por esos rumbos que Camacho se está haciendo cargo directo del movimiento. Sólo deseo que ahora sí la izquierda se incorpore a la verdadera vida institucional, donde sin duda hacen falta, pero sin el doble juego de la negación subsidiada ni de los vínculos con la guerrilla.
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