No, no es el tamaño lo que las mujeres en realidad disfrutan del pene. Lo que las hace gozar es la firmeza que puede lograr éste y que permite a la pareja relaciones sexuales de mayor duración.
La preocupación fálica del hombre se ha centrado en el tamaño, cuando en realidad lo que le permite tener sexo placentero es qué tanto puede sostener la erección, pues de nada sirven 18 centímetros que duren cinco minutos, comparados con 14 que permanezcan firmes toda la noche.
Ante esta preocupación, y derivado de la hoy ya conocida y aceptada disfunción eréctil, laboratorios dedicados a curar este padecimiento se dieron a la tarea de preguntar a las mujeres qué es lo que verdaderamente gustan de sus relaciones.
Se efectuó una encuesta sobre satisfacción sexual en las mujeres mexicanas y para sorpresa del gremio masculino, el tamaño resultó casi irrelevante. De hecho, hoy se sabe que 96% de las mujeres mexicanas relacionan su placer sexual con el tiempo de duración de sus relaciones, y 65% creen que su satisfacción se incrementaría si su pareja durara más en la cama.
Las mujeres piden más
Curiosamente, otro de los resultados que derriban el mito de que ellos son más activos sexualmente es que, a pesar de que las mujeres en su mayoría confesaron estar satisfechas con sus relaciones sexuales así como con el tiempo de duración de éstas, 35% de ellas son golosas, pues estarían encantadas de que se prolongara el tiempo de la actividad sexual.
Otro dato a destacar es que a la cabeza de la lista de lo que las mexicanas deseamos está la satisfacción sexual con 88%; le sigue con 80% la duración de las relaciones sexuales y en el tercer puesto la comunicación en pareja con 68%, cosa que pocos hombres toman en cuenta por estar preocupándose por uno o dos centímetros de más y que definitivamente les daría más y mejores resultados inmediatos.
Lo verdaderamente importante
Es que el hombre aprenda a disfrutar del sexo, que va más allá de sólo lograr un orgasmo. La intimidad, el erotismo constante, la comunicación abierta y franca, así como el goce del juego previo al coito y el complacer postcoito son lo que hace a los hombres verdaderos amantes de primera.
Hoy por hoy, la identificación de problemas como la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, y sus tratamientos deben formar parte de la salud sexual del hombre y de su educación sexual.
Y para quienes piensan que estos datos pudieron salir sólo de una población de féminas veinteañeras, las mujeres encuestadas estaban entre los 18 y los 60 años.
Con lo que se confirma que aun llegando a la senectud, las mujeres sí queremos gozar, largo y tendido.
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