I. ¿Tiradero rebasado? El Distrito Federal, además de ser una de las ciudades más pobladas del territorio nacional, es una de las entidades que origina gran cantidad de basura: aproximadamente cada habitante genera poco más de un kilogramo de basura diaria, teniendo como resultado que cada día se generen 12 mil 500 toneladas de residuos sólidos, 47% de los cuales provienen de los hogares, 25% del comercio, 15% de servicios y 9% de otros lugares. Dicha cantidad de residuos tienen como destino final el Bordo Poniente, ubicado en el estado de México, el relleno sanitario más grande de América Latina, mismo que además de recibir basura del DF, también recibe de siete municipios aledaños. Dicho relleno fue construido en 1985, y a más de 20 años de creación, la basura ahí depositada ya rebasa los 14 metros de altura, por lo que está superado en su capacidad y hace inminente su cierre. Poner más sobrepeso en la superficie de lo que fue el lago de Texcoco atentaría contra el equilibrio hidráulico de la zona, provocando hundimientos de hasta 40 centímetros al año. II. ¿Ley de Residuos Sólidos a la basura? Desde enero de este año, se volvió obligatorio para los habitantes del DF la separación de los residuos sólidos en orgánicos e inorgánicos, con el objetivo de generar un mejor tratamiento de la basura. Sin embargo, esta norma parece letra muerta, siendo que ni las mismas autoridades capitalinas han implementado los mecanismos, vehículos y mobiliario indispensable. No obstante, la delegación Miguel Hidalgo ha puesto el ejemplo: desde 2007 se llevan a cabo campañas para inculcar la cultura de separación de basura al rededor de las 81 colonias de dicha demarcación, además de contar con vehículos adecuados para tal fin. Ante la sobresaturación que presenta el Bordo, el gobierno de la ciudad intenta ganarle unos cuantos metros más de altura, aún cuando la Semarnat y diversas instituciones han recomendado el cierre de dicho relleno sanitario. Para complicar más el panorama, derivado de las recientes lluvias torrenciales en el valle de México, la recolección de basura se detuvo por algunos días en la capital ya que las avenidas principales que conducen a dicho tiradero sufrieron severas inundaciones, imposibilitando así la llegada de los camiones contenedores de residuos y acumulando la basura en las calles. III. ¿Utilizar adecuadamente la basura? Es indudable que se requiere una solución responsable, pues no hacerlo pronto podría desencadenar mayores conflictos, toda vez que la cantidad de basura depositada en dicho lugar produce gases de efecto invernadero equivalentes a la contaminación que generan 10 mil automóviles al día. Es claro que buscando nuevos lugares para usarlos como rellenos sanitarios no es una solución que dé sustentabilidad a la ciudad ante tal cantidad de basura. Con inversiones adecuadas en infraestructura e incentivando una cultura de reciclaje y tratamiento de los residuos se podrá combatir eficazmente este problema. Un ejemplo claro curre en Monterrey, donde a través del Sistema Metropolitano de Procesamiento de Desechos Sólidos se instaló (en un relleno sanitario de dicha zona) un equipo que permite captar el gas metano que despide la basura en su descomposición y transformarlo en electricidad. Dicha planta tiene una capacidad para generar 7 megawatts por hora, lo que equivale a la energía suficiente para abastecer 15 mil hogares u 80% del alumbrado público de Monterrey. Con esto se da una clara muestra que el objetivo no radica en eliminar la basura, sino cómo dejar de producirla y beneficiarnos con ella. |