Hoy, en reunión con el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, el presidente del BBVA dará a conocer a los dos arquitectos ganadores de su proyecto inmobiliario en el que se ubicarán sus oficinas corporativas con la torre más alta de México —de 50 pisos— en Paseo de la Reforma y Lieja —que se pretende sea un nuevo ícono en la Ciudad de México, y otro edificio de 25 a 30 pisos, donde estará el centro operativo del grupo y que se construirá en Parques Polanco. Son seis los arquitectos finalistas para éste que sin lugar a dudas será uno de los proyectos inmobiliarios del Distrito Federal y una muestra de confianza no sólo en el país sino en la Ciudad de México, lo que seguramente será resaltado hoy por el Jefe de Gobierno. Los finalistas son tres destacados mexicanos: Ricardo Legorreta, Javier Sordo Madaleno y Enrique Nortern, y tres extranjeros: el argentino César Pelli, quien construyó las torres Petronas en Kuala Lumpur; el británico Norman Foster, ganador entre otros muchos premios del Pritzker y muy conocido en España por el Campus de la Justicia de Madrid, y el anglo-italiano Richard Rogers, ganador también del Pritzker y quien entre múltiples obras está el Centro Georges Pompidou en París. La simple trayectoria de estos finalistas revela la gran importancia que el BBVA otorga a su nueva sede y la buena noticia es que todo indica que uno de los dos ganadores será mexicano. Se había especulado que el cambio de sede del BBVA a sus nuevas oficinas, programado para fines de 2012 se vería obstaculizado por la denuncia que presentó Moisés Saba en contra de su madre y hermanos por el testamento de su padre Isaac Saba. Sin embargo, la compra de los terrenos donde se ubicará la Torre BBVA se realizó antes de la muerte de Saba a través de una inmobiliaria y no hay ningún problema jurídico en la operación. Francisco González, quien estará acompañado por José Ignacio Goirigolzarri, consejero delegado del BBVA, se reunirá hoy mismo también con el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, y mañana presidirá la reunión nacional de consejeros regionales del BBVA Bancomer, que preside y dirige Ignacio Deschamps, quien copreside la Asociación de Bancos de México junto con Luis Robles, vicepresidente del grupo. Asistirá el presidente Felipe Calderón y desde luego se anticipa que Francisco González reitere la confianza del BBVA en la recuperación económica de México. BANCOMER, CON CORRESPONSALES Uno de los anuncios que se esperan en el marco de esta visita es cuál será el grupo con el que se asociará Bancomer para participar en la figura de corresponsales bancarios en la que Banamex lleva la delantera con Soriana. Ignacio Deshcamps, está convencido de la gran ventaja que tendía para Bancomer una buena red de corresponsales que permitiría abaratar el costo de captación en los segmentos de menores ingresos, y sostiene negociaciones con varios grupos interesados en actuar como corresponsales que incluye a cadenas de farmacias, comerciales y de gasolineras. Desde luego, la joya de la corona que la cadena Oxxo de FEMSA que es en realidad la más grande del país, con más de 7 mil tiendas. FEMSA, como toda novia bonita, coquetea con varios bancos precisamente por la fuerza que representa su red, aunque la lógica elección sería Bancomer porque, como se recordará, los dueños de FEMSA lo fueron también de Bancomer hasta que le vendieron el control al BBVA, o sea que como socios se conocen perfecto. CEMEX DEMANDARÁ A STRABAG Sigue la mala racha de Lorenzo Zambrano, el presidente de Cementos Mexicanos (Cemex), porque ahora resulta que Strabag se retiró del acuerdo firmado el pasado 30 de junio para la compra de los activos de Cemex en Hungría que había sido pactado en 310 millones de euros. Strabag justificó su decisión porque la Comisión de Competencia no aprobó la concentración, pero Cemex informó que considera que el acuerdo es válido y procederá legalmente en contra de Strabag, en lo que será un largo, complejo y costoso litigio que de inmediato se reflejó en una baja en la cotización de las acciones de Cemex, que habían subido en la jornada anterior ante los avances en la reestructura de la deuda de la cementera que supera los 14 mil millones de dólares y los acuerdos con sus principales acreedores. Un problema adicional de Cemex es que la construcción no repuntará rápido en ninguno de sus mercados, por lo que se urge concretar la venta de activos. |