De acuerdo con la última encuesta de preferencias electorales de Consulta Mitofsky es posible estimar que la próxima legislatura de la Cámara de Diputados tendrá entre 210 y 234 legisladores del PRI, entre 147 y 177 del PAN, entre 78 y 92 del PRD, entre ocho y 16 del PVEM, entre ocho y 13 del PT, entre cero y seis de Convergencia, entre cero y seis de Nueva Alianza y ninguno del PSD. Y es que el tricolor —según el sondeo— llega a las elecciones federales intermedias del domingo próximo con 34% de los sufragios probables, mientras que el blanquiazul lo hace con 29% y el PRD con 13%, lo que tiene diversas lecturas: 1. El PRI sería la primera fuerza política —aunque muy lejos de los 251 asientos que constituyen la mayoría absoluta— al duplicar el número de diputados que obtuvo en 2006 y colocarse en un rango similar al que consiguió en 2003. 2. El PAN pasaría a ser la segunda fuerza política, aunque superaría lo logrado hace seis años y estaría en condiciones de alcanzar los 167 diputados que necesita para garantizar un tercio de la Cámara, lo que le asegura que sin su voto no podrían aprobarse reformas a la Constitución. 3. El PRD tendría un derrumbe al obtener menos de la mitad de lo logrado en 2006, pasaría de segunda a tercera fuerza política, pues muchos de sus votos se habrían trasladado al PT, partido que estaría en condiciones de disputarle al Verde la posición de cuarta fuerza política. 4. Habría tres partidos políticos en riesgo de desaparecer por no obtener 2% del total de la votación: Convergencia, Nueva Alianza y PSD. Este escenario reproduce en términos generales lo ocurrido en las elecciones intermedias de 2003, por lo que el gran interés de las del próximo domingo se centrará en los niveles de abstencionismo (estimado hasta en 70% por el Tribunal Electoral, en el porcentaje que alcance el voto nulo como expresión de hartazgo a la partidocracia y en los resultados de elecciones locales). Instantáneas 1. GUBERNATURAS. La de Nuevo León estará entre las elecciones con más expectativas, aunque las últimas tendencias sugieren que el PRI mantendrá el gobierno con el joven político local Rodrigo Medina, quien llega con más preferencias que el panista Fernando Elizondo Barragán. También en San Luis Potosí las cosas se han complicado para los blanquiazules en el gobierno, no sólo porque el gobernador Marcelo de los Santos optó por respaldar a su ex secretario de Salud, Fernando Torranzo Fernández, como candidato del PRI, sino porque a cuatro días de las elecciones, Alejandro Zapata Perogordo, el aspirante blanquiazul de Felipe Calderón y Germán Martínez, es víctima de escisiones internas expresadas en las renuncias al PAN del senador Eugenio Govea (candidato natural del panismo local) y del alcalde potosino, Jorge Lozano Armengol, en protesta por lo que consideran una imposición del centro. En Sonora, entre tanto, lo que parecía una victoria segura para el PRI y su candidato Alfonso Elías Serrano, está ahora en riesgo por el incendio de la guardería de Hermosillo y el encubrimiento de los probables responsables, lo que beneficia al aspirante panista Guillermo Padrés Elías. Querétaro, a su vez, será escenario de una cerrada contienda entre el tricolor José Calzada Rovirosa y el blanquizul Manuel González Valle, mientras que Campeche y Colima, de acuerdo con las tendencias, parece que permanecerán en manos del PRI. 2. DELEGACIONES. En el DF, la atención estará en cuatro delegaciones: Iztapalapa, de pronóstico reservado por el choque de corrientes del PRD; Benito Juárez, muy peleada, con leve ventaja para el PAN; Miguel Hidalgo, también muy cerrada, donde la advertencia del panista Demetrio Sodi de que se prepara un fraude hace pensar que ya le saca ventaja el PRD con Ana Gabriela Guevara; y Coyoacán, donde el mal gobierno perredista le abrió las puertas al panismo con Obdulio Ávila. (rrodriguezangular@hotmail.com) |