Invito a todos ustedes a imaginarse qué hubiera pasado si hace una semana nos regalan una bola mágica para ver el futuro; ¿le habríamos creído? yo creo que noEn esta ocasión, estimados lectores, me gustaría invitarlos a fantasear un poco. Imaginemos por un momento que éramos poseedores de una bola mágica; así podíamos ver el futuro. Igualmente supongamos, que la bolita adivinadora de la suerte, la hubiésemos tenido hace una semana ¿ok? Qué pensarían ustedes, si hace ocho días, cuando recientemente se había firmado el ya famoso “pacto de respeto en el futbol mexicano”, en Cancún, durante la reunión de directivos, mientras se celebraba el Régimen de Trasferencias, al mirar en la bolita, lo que ocurriría una semana después, se hubieran enterado que “el sueño” duró muy poco, al observar a dos directivos del balompié local, al grito de “dos agujas no se pican”, darse con todo, ofendiéndose y descalificándose mutuamente; tal y como lo hicieron José Antonio García, presidente de los Potros de Hierro del Atlante, y Jorge Vergara, propietario del Rebaño Sagrado. La verdad sea dicha, ¡fue de pena ajena! Aquí viene a mi mente una frase del prócer poeta cubano José Martí, quien dijo “El honrar…honra” y yo sólo la completaría diciendo: “Pero el deshonrar… también deshonra”. Tras esto, sinceramente hubiésemos dudado de lo que el cristal mágico nos confiaba, porque era de esperarse que el “pacto” se rompiera más temprano que tarde; pero… ¿Tan pronto y tan feo? Y es aquí cuando surgen las preguntas: ¿Los van a sancionar?, ¿cómo?, ¿no decían que el que violara el “pacto” sería desafilado?, ¿o el “pacto” sólo opera cuando se hable mal de los silbantes? Imaginemos también que hace algunos días, al consultar la fantástica ventana que poseíamos para ver el futuro, nos enteráramos de la noticia de que el ídolo de la música pop, Michael Jackson, había fallecido a los 50 años de edad, bajo extrañas circunstancias; tal vez no lo hubiéramos creído y tendríamos dudas sobre el buen funcionamiento de la bola de cristal. Bueno, siguiendo con nuestro imaginario juego, si hace una semana hubiésemos visto en la ya famosa bolita que Estados Unidos estaría disputando la final de la Copa Confederaciones, tras vencer a España — equipo que llevaba 35 partido invicto y con 15 victorias consecutivas— y que lo había derrotado al son de dos goles por cero, estaríamos pensando definitivamente que el mágico aparatito no servía y seguramente lo hubiéramos tirado… a la basura. |