El estar en una clínica médica u hospital no es garantía de estar a salvo de infecciones, pues como explica el doctor Gilberto Castañeda Hernández, los pacientes que reciben un trasplante de médula ósea para tratar una leucemia u otro tipo de enfermedad maligna de las células de la sangre tienen mayor riesgo de presentar una infección invasiva por hongos en los lugares donde se atienden.El ataque se da porque estos “pacientes tienen muy pocos glóbulos blancos y, además, reciben agentes que suprimen al sistema inmune para evitar el rechazo del trasplante. Por lo tanto, sus defensas están sumamente bajas. Estos pacientes pueden recibir un agente antimicótico”. Ciencia en marcha Actualmente, dijo, hay varios tratamientos disponibles, y los agentes conocidos como azoles son los más utilizados. Pero estos antimicóticos no cubren contra todos los hongos. Por ejemplo, se han detectado infecciones por ciertos agentes infecciosos poco comunes, como los zygomicetos, que a menudo son mortales en pacientes con transplante de médula ósea. En esos casos es necesario un nuevo agente. Por eso surge posaconazol, un antimicótico novedoso del grupo de los azoles que fue diseñado con base en las estructuras moleculares de otros azoles como itraconazol, fluconazol y voriconazol. Es decir, es un medicamento que conjunta diversas ventajas que presentan las moléculas de los otros productos médicos. El posaconzaol, a diferencia del resto de los antimicóticos, es un fármaco de diseño molecular, lo que le da mayor espectro antimicótico, mayor potencia, mayor seguridad, menor generación de resistencia y menos interacciones medicamentosas. Es un fármaco que representa mayor esperanza de vida para gente imnunocomprometida, como son los que pacientes con transplante de médula ósea, u otros tipos de implante, y los enfermos de sida. El tratamiento recibió ya aprobación de autoridades sanitarias de Europa y Estados Unidos, y Schering-Plough lo lanza en México para la profilaxis de infecciones fúngicas invasivas. A decir de especialistas, cubre una importante necesidad en el tratamiento de dichas infecciones y ante el desarrollo de resistencias de algunos agentes fúngicos (hongos). Valor científico El doctor Castañeda, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, reiteró que una causa importante de mortalidad en hospitales de tercer nivel son las infecciones fúngicas invasivas, por lo que es fundamental contar con nuevos tratamientos antifúngicos que ofrezcan mayor espectro, mayor seguridad y mayor certeza antimicótica. Entre las causas de infecciones destaca la del hongo llamado cándida, del cual existen varios tipos y algunos de los cuales ya han desarrollado resistencia a los fármacos que están actualmente disponibles. Esta situación hace necesario que los especialistas pongan énfasis en la profilaxis y el tratamiento de las infecciones fúngicas invasivas (IFI’s). El doctor Enrique Gómez, especialista en hematología y trasplante de médula ósea, dice que de acuerdo con datos de la Organización Panamericana de la Salud y el INEGI, el cáncer y las enfermedades crónicas que producen falla orgánica se han convertido en retos para el sistema nacional de salud. Para superar estas enfermedades la quimioterapia y los trasplantes son esenciales, procedimientos que pueden condicionar cambios en el sistema de defensas de las personas que los hacen susceptibles a las infecciones fúngicas. Las infecciones fúngicas invasivas afectan a tres de cada mil personas con enfermedades hematológicas malignas y a 4.5 de mil que se someten a un trasplante. Cuando ocurren la tasa de mortalidad puede alcanzar hasta 80%, lo cual representa un gasto catastrófico por la fuerte carga para los sistemas de salud, toda vez que son pacientes que se encuentran internados durante largos periodos, ameritan antibióticos, tratamiento inmunosupresor, nutrición parenteral y/o diversos procedimientos médicos invasivos, así como cuidados de terapia intensiva para el control de la infección fúngica invasiva. |