El PAN fue durante tantos años víctima de las trampas electorales del PRI que ahora, desde el poder, es el alumno que superó al maestro en su implementación y desarrollo. Su primera incursión formal en tales marrullerías fue en la elección presidencial de 2006, cuyos organizadores y protagonistas no han podido disipar, a casi tres años de distancia, todas las dudas sobre la comisión de un fraude en la votación y su conteo. Pero lo que ya es verdad histórica avalada por el Tribunal Electoral y reconocida por el ex presidente Vicente Fox es que desde todos los poderes del Estado se hizo todo lo necesario, legal e ilegalmente, para impedir la derrota de Acción Nacional y su candidato Felipe Calderón. Las campañas de lodo y del voto nulo, la promoción del miedo, la coacción del sufragio, el apoyo público a candidatos y muchas otras mañas electorales que creíamos exclusivas del priato, ahora son aplicadas con maestría por los gobiernos blanquiazules. Llama la atención el caso de Querétaro, estado cuyos dos últimos gobiernos han sido del PAN. El equipo de campaña de su actual candidato, Manuel González Valle, ha empezado a regalar en zonas marginadas y rurales, teléfonos celulares y cámaras fotográficas a cambio de que los beneficiarios se comprometan a fotografiar su boleta tachada a favor del blanquiazul. Esa fotografía será como un vale que canjearán al salir de las urnas por dinero o despensas. El equipo de campaña del candidato del PRI, José Calzada Rovirosa, denunció y documentó estos procedimientos de coacción del voto, además de asegurar que taxistas y permisionarios del transporte público que han colocado en sus unidades propaganda del aspirante tricolor, son detenidos y multados con cualquier pretexto con el argumento de que son “instrucciones de arriba”. Que el gobierno de Francisco Garrido Patrón y el candidato oficial Manuel González Valle recurran a estas maniobras, sólo se explica por el hecho de que las preferencias electorales se han revertido. La más reciente encuesta del Colegio de Economistas de Querétaro le da al priísta Calzada Rovirosa (hijo del ex gobernador Antonio Calzada Urquiza) 54% de la intención del voto, más de 10 puntos porcentuales arriba de González Valle, que tiene 38%. La declinación que el miércoles pasado hizo a favor del PRI el candidato del PRD a la presidencia municipal de Querétaro, Guillermo Félix, parece haber aumentado el apoyo a Calzada Rovirosa si se toma en cuenta que poco más de 50% del voto se concentra en la capital del estado. Por cierto que esta declinación de un candidato del PRD vinculado a la Nueva Izquierda de Jesús Ortega, revela la proclividad de esa fracción al trapecismo político que en días pasado también pudo verse en Campeche. El candidato del PRD, Francisco Brown, declinó a favor del aspirante panista Mario Ávila Lizárraga, quien es impulsado por el empresario Carlos Mouriño Terrazo, padre del trágicamente muerto Juan Camilo. Pero resulta que Brown es cuñado de Mouriño Terrazo, lo que demuestra que su candidatura fue una farsa y que su declinación ya estaba pactada como parte de las maniobras que se promueven desde el poder para, en este caso, sacar de Campeche al PRI y a su candidato Fernando Ortega Barnés. De este tipo de de maniobras de apoyo a candidatos del PAN por parte de funcionarios públicos no es ajeno el estado de Colima. El líder de los senadores del PRI, Manlio Fabio Beltrones, dijo el lunes —después de acompañar al candidato de su partido, Mario Anguiano Moreno—, que denunciará al secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas, por el abierto apoyo que con recursos públicos ha dado a la candidata del PAN, Martha Sosa Govea. Esta candidata blanquiazul fue, por cierto, la coordinadora de la campaña del secretario Cárdenas cuando disputó la candidatura presidencial panista a Felipe Calderón. (rrodriguezangular@hotmail.com) |